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La rula cierra abril con desplome de capturas, pero con precios más altos

La merluza se subastó a 5,38 de media, un euro y medio más que en 2021, y el bocarte, tres euros más caro que la pasada primavera

Descarga de bocarte en la rula de Avilés. | Mara Villamuza

Las lonjas asturianas estrenaron el año con menos descargas pero, de acuerdo a la ley de oferta y demanda, precios más elevados de lo habitual en primera venta. El sector tenía las esperanzas puestas en abril, pero las subidas del precio del combustible, como principal causa, han frenado los mejores pronósticos. A esto hay que sumar que las costeras no siguen reglas fijas: el año pasado, por ejemplo, abril fue el mes de las “bocartadas” y se rularon 1.092.772 kilos. El mes pasado las básculas se detuvieron en 463.404 kilos. La diferencia: la anchoa se vendió entonces a 1,78 euros el kilo de media y, esta primavera, a 4,85 (el precio máximo fue de 8,50 euros el kilo). Mayo es, no obstante, un mes que puede dejar “descargonas” de bocarte en Avilés.

La xarda, otra especie de alto valor comercial para el sector pesquero asturiano, también se ha visto afectado por las crisis. “La razón fundamental del pinchazo ha sido la extraña costera de xarda, que empezó tarde y se desarrolla lenta. A eso debe unirse el fuerte encarecimiento del combustible y que la flota paró varios días en protesta por ese alza de precios”, argumentaba el gerente de la Nueva Rula, Ramón Álvarez, al cierre del primer trimestre. En abril se descargaron 1.490.932 kilos de xarda, unos 200.000 menos que en 2021. El precio, también más elevado en primera venta: a 1,69 de precio medio y cuatro de máximo, según los últimos datos facilitados por la Dirección General de Pesca.

El jurel ha sido de las pocas especies en llevar la contraria en lo que a descargas se refiere, con 81.705 kilos desembarcados frente a los 26.914 del año pasado. Y la merluza, que es una especie de colchón para la rula avilesina, ya que es un pescado que entra durante todo el año, también ha sufrido una caída en cuanto a descargas: 157.951 kilos, unos cien mil menos que la última primavera. En este caso, el precio medio del kilo de merluza ha alcanzado los 5,38 euros (19,25 el máximo), uno de los registros más elevados de los últimos años. En este sentido, los pescadores reseñan que los sucesivos recortes del cupo autorizado de capturas por la Unión Europea “pasan factura” y se traducen, lógicamente, en menos kilos subastados.

Ahora la esperanza está puesta en la costera del bonito, el pez del verano. Aunque, a diferencia de otros años, todavía no hay ningún barco navegando rumbo hacia las Azores. El primero en poner a punto las embarcaciones solía ser Fidel Álvarez Garaot, fallecido en alta mar el año pasado. El sector bonitero lamenta el alto precio del combustible, que ensombrece la campaña estival.

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