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balcón al muelle

Sentar cátedra

El baile de cargos en los órganos de la Universidad de Oviedo en Avilés evidencia el escaso afecto desde la institución académica hacia los proyectos en la ciudad

Yolanda Alonso, Carmen Adams y Magdalena Cueto, en el Centro de Servicios Universitarios de Avilés. | Miki López M. L.

La noticia de la dimisión, esta semana, de la directora de la Cátedra de Cine de la Universidad de Oviedo, Magdalena Cueto, ha puesto en evidencia una realidad, aunque conocida, no analizada con sufiente detalle. Se trata del escaso afecto e interés del Vicerrectorado de Extensión Universitaria hacia Avilés.

En apenas año y medio se han producido varios reeemplazos entre quienes tienen el cometido de supervisar el rumbo de este proyecto. El primero fue el relevo en el Rectorado. La cátedra nació con el exrector Santiago García Granda y creció en presupuesto –gracias a la voluntad del Ayuntamiento de Avilés–, ya con Ignacio Villaverde en el despacho noble de la calle San Francisco en Oviedo. Por el camino también se sucedido hasta tres cambios en el Vicerrectorado de Extensión Académica.

En la firma del documento que sentó las bases de las primeras actividades de la Cátedra de Cine en Avilés participó Francisco Borge como vicerrector de Extensión Universitaria y Proyección Internacional, ya en la recta final del mandato de García Granda. Después llegó Carmen Adams –que cambió por Proyección Cultural, en vez de Internacional, el segundo apellido del cargo– y, desde el pasado enero es Pilar García Cuetos quien lleva ese cometido. Sería con esta última con quien la ya exdirectora de la Cátedra de Cine halló menos sintonía.

En este casi medio año en el cargo, a Cuetos no se le ha visto por Avilés, ni siquiera cuando se completó también el relevo en la dirección del Centro de Servicios Universitarios, tras la llegada de Luz Mar González Arias, profesora titular de Filología Inglesa, en sustitución de la profesora de Derecho Civil Dolores Palacios, que se convirtió en nueva directora de área de Extensión Universitaria.

Antes de consultar a la musicóloga Diana Díaz, experta en zarzuela, para ocupar la plaza vacante de Magdalena Cueto, fueron preguntados por idéntico objetivo algunos miembros del departamento de Historia del Arte, aunque Pilar García Cuetos se encontró con la misma sintonía que ella le brindó a la directora saliente. Entre tanto baile de cargos lo que queda por dilucidar es que el proyecto de la Cátedra de Cine no pierda fuelle o, en este caso, metraje.

Entre los planes previstos para este año se incluía una exposición sobre “Avilés en el cine”, la inauguración del centro cultural Gil Parrondo en Luarca y una muestra en torno a la obra del genial director y sus 75 años de trayectoria en la dirección artística. Por concretar quedó la propuesta de concesión a Gonzalo Suárez de Doctor honoris causa por la Universidad de Oviedo así como la producción del libro “El guión de cortometraje: cuando el tamaño importa”. En ciernes seguirá, a la espera de que la nueva directora tome posesión del cargo, la creación de una incubadora de proyectos cinematográficos, un taller itinerante sobre oficios de cine o la puesta en marcha de un laboratorio de creación sobre “Formas de música y cine”.

Ojalá que la burocracia académica, sumada al abandono que se siente en a ciudad de Avilés desde la institución académica no se convierta en un nuevo fiasco como el de la histórica deuda, nunca saldada, de implantar en Asturias estudios de cine.

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