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Saint-Gobain identifica la planta de parabrisas de Avilés como “cara”

La asesoría Syndex señala que la reconversión de Sekurit del vidrio nuevo al de recambios “no resuelve todos los problemas”

Instalaciones de Saint-Gobain en Avilés. Mara Villamuza

La asesoría internacional Syndex señala en su último informe sobre la situación de la multinacional Saint-Gobain en Europa que la “planta de Avilés, [es] identificada por la dirección de Sekurit como una ‘planta cara’”. Añade además que la fábrica de parabrisas asturiana no está en las mejores condiciones de levantar cabeza “en el contexto económico y competitivo existente”, es decir: la crisis del automóvil que no es otra que la suma de la de los superconductores (elementos fundamentales para la fabricación de coches), la escasez de nuevos vehículos en el mercado y la caída de las ventas.

Syndex, que atiende las reclamaciones de los comités de empresa y federaciones sindicales, emite todas las primaveras su diagnóstico sobre la compañía. La última edición de este documento se presentó este mismo mes, en Convención para el Diálogo Social que se desarrolló en París, en Francia. Esta convención es un encuentro entre la dirección mundial de la corporación y los representantes de los trabajadores en Europa.

Señala, además: “Con el cierre de Santa Iria y el traslado de la producción de recambio principalmente no resuelve todos los problemas: no será suficiente para recuperar el margen de explotación en parabrisas (0 y 2%)”. Se refiere a la fábrica que la compañía tenía en las cercanías de Lisboa en Portugal y que se dedicaba a fabricar vidrio para repuestos. En Avilés, sin embargo, se había optado por la fabricación de parabrisas nuevos: la empresa los llama de valor añadido.

Sigue Syndex: “Tras el cierre de la planta de Santa Iria en Portugal (y el traslado de producción en particular hacia la planta de Avilés) y el escaso nivel de actividad, hay un proyecto de optimización de la huella industrial en marcha, tanto en laminado como en templado”. (El vidrio laminado son los parabrisas, los que se hacen en Avilés; los templados o sekurizados son los vidrios traseros, los de Tarragona). Sin embargo, añade, “el desarrollo en recambios implicará retos de reducción de coste, pero también una mayor flexibilización (los recambios representan las series más cortas y más variables)”. Y advierte de que Avilés “está expuesta a una ofensiva de AGC”, es decir, de la competencia más cercana de Saint-Gobain.

En la misma Convención para el Diálogo Social, Benoit Bazin, el consejero delegado de la corporación, aseguró: “En la actualidad, las empresas de fabricación de automóviles están arrojando rentabilidades del 12 o 13%, mientras que nuestra actividad está en torno a un 3%. Esto es inasumible, y ha llegado el momento de coger la gobernanza de nuestra política de precios e inversiones, es algo que estamos decididos a cambiar”.

Los sindicatos avilesinos se han puesto en guardia sobre estos malos augurios para el negocio de los parabrisas. Dicen que quieren evitar decisiones “a corto plazo” conflictivas. Actualmente, dirección y los trabajadores están empezando a negociar el convenio colectivo.

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