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La previsión del Puerto de Avilés mejora y prevé mover este año 4,9 millones de toneladas

La Autoridad Portuaria aspira a volver a superar los cinco millones el próximo ejercicio, una cifra que no se alcanza desde 2019

Piezas almacenadas en el muelle de Valliniello esperando su embarque. María Fuentes

La Autoridad Portuaria de Avilés fía a 2023 su aspiración de volver a superar los cinco millones de toneladas, una marca que no se alcanza desde 2019, cuando los muelles cerraron el año con un movimiento de 5,1 millones. Las previsiones son optimistas. Y es que los gestores locales han revisado al alza la previsión que tenían inicialmente establecida para el volumen de tráficos de este 2022, pasando de una estimación inicial de 4,6 millones de toneladas a una previsión de cierre de 4,9 millones.

Esta revisión al alza se ha realizado tras comprobar que los tráficos acumulados hasta el mes de mayo han alcanzado la cifra de 2.041 toneladas, que frente a la cifra de 1.890 toneladas de mayo del año pasado supone un incremento del ocho por ciento.

La evolución de los graneles sólidos, del tráfico de piezas y estructuras para el sector eólico onshore (en tierra) y offshore (mar adentro) así como los tráficos siderúrgicos vinculados a la multinacional ArcelorMittal están detrás de este optimismo. Así lo explican fuentes portuarias: “El buen comportamiento en los graneles sólidos de la chatarra, la arcilla y potasas, así como el tráfico de eólicos y cargas de proyecto y de los tráficos siderúrgicos nos animan a aspirar en 2023 a superar los cinco millones de toneladas”.

En cuanto a los graneles sólidos, se ha pasado de una previsión de 2,7 millones de toneladas a tres millones (con miras a superar los 3,1 millones en 2023). De los 1,1 millones de toneladas de mercancía general estimados inicialmente se ha pasado a 1,2 millones en la previsión de cierre de ejercicio (se confía superar los 1,3 millones el año próximo). En la otra cara de la moneda, están los graneles líquidos. En la revisión ese tráfico se queda en 675.000 toneladas, frente a las 705.000 recogidas en el plan de empresa original.

El récord, en 1972

Desde 2010, la horquilla de los tráficos portuarios en Avilés viene oscilando entre 4,5 y los 5,1 millones de toneladas. En 2020 (con un movimiento de 4,1 millones) se había retrocedido a cifras que parecían ya lejanas y a años luz de aquel 1972, el mejor año en cuanto a tráficos en la historia del puerto avilesino, con 6,87 millones de toneladas movidas. El peor fue 1988, cuando el listón se desplomó hasta los tres millones. En 2021 se recuperaron las cifras precovid, pero en la Autoridad Portuaria no prevén alcanzar hasta 2023 la cifra de los cinco millones pese a la mejoría de las estimaciones iniciales.

En 2020, el año del estallido de la pandemia de coronavirus que detuvo el mundo, fue especialmente malo para el Puerto de Avilés, pero en 2021 ya volvió a recuperar buena parte del músculo perdido. Esa recuperación del pasado ejercicio estuvo directamente relacionada con la de la mercancía general, en general, y con la de los tráficos siderúrgicos, en particular, los que más se habían resentido en 2020 a raíz de la crisis del covid (en 2021 se movieron 733.000 toneladas de productos siderúrgicos, lo que se tradujo en un incremento del 51% respecto al ejercicio anterior, el del año del confinamiento).

La Autoridad Portuaria de Avilés cerró 2021 con unos tráficos de 4,7 millones de toneladas: 2,8 millones de graneles sólidos, 1,1 millones de mercancía general y 601.941 toneladas de graneles líquidos.

La previsión de cierre de este 2022 revisada es de 4,9 millones: tres de graneles sólidos, 1,2 de mercancía general y 675.000 toneladas de graneles líquidos.

En el Puerto de Avilés, pese a esa previsión optimista, muestran cautela y no quieren echar campanas al vuelo dada la inestabilidad de la actividad económica y del lastre que está suponiendo para la recuperación la guerra de Ucrania y sus consecuencias. La inflación se mantiene disparada, empeoran las previsiones de crecimiento del Productor Interior Bruto (PIB) e incluso hay amenaza de suministros básicos para la población.

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