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Medio millar de trabajadores de Saint-Gobain pide que retiren el ERE

La plantilla denuncia en las calles que la empresa deslocalice su producción y reclama un plan de futuro para la planta de La Maruca

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Los trabajadores de Saint-Gobain salen a la calle para frenar los despidos en Avilés María Fuentes

Humo de color rojo cubrió la salida de la cabeza de la manifestación de medio millar de trabajadores de la multinacional Saint-Gobain Cristalería: el noveno día de huelga, novena vez que reclaman a la dirección de la división de vidrio de automoción que retire el expediente de despidos masivos con que amenaza a sus trabajadores desde el pasado día 2 de junio: 93 en todo el departamento en España; 42, en Avilés.

“Directivos de Saint-Gobain, retiren el expediente y vamos juntos a buscar soluciones de verdad para el futuro de nuestra empresa”, dijo Enrique Rouget, el secretario del comité de empresa, que se encargó de leer el manifiesto al cierre de la marcha. “Nos dicen que es necesario este expediente de regulación para que la empresa tenga viabilidad. ¿Qué viabilidad si desde hace unos años no vemos grandes tiradas de modelos nuevos? ¿Qué viabilidad si no vemos grandes inversiones? ¿Qué viabilidad si nuestros productos son deslocalizados a empresas de fuera de la Unión Europea? Porque el problema que tenemos en Asturias tiene un nombre: la deslocalización”.

Los trabajadores de la multinacional contaron con el apoyo de las federaciones sectoriales de los principales sindicatos. Damián Manzano, el secretario regional de CC OO de Industria, insistió en la idea raíz de la manifestación: la retirada de los despidos por parte de la empresa. Y, después, en las negociaciones “si es que tiene un plan de viabilidad y de futuro que permita el mantenimiento del empleo y de la actividad”. Manzano aprovechó la intervención para reclamar a los políticos el apoyo cierto a los trabajadores “porque este ERE no tiene razón de ser y hay que empezar a hablar de un plan de viabilidad de futuro que asegure durante muchos años la producción en Avilés”.

Por su parte, su homólogo en el SOMA-FITAG-UGT, José Luis Alperi, dirigió sus reivindicaciones también a Europa, dado que se trata de una multinacional francesa, para que el ámbito comunitario sea consciente de que “se está dañando, una vez más, los intereses de Asturias”. Alperi añadió: “Los trabajadores están dejando claro un mensaje en la calle de que queremos un futuro para Saint-Gobain en Avilés, porque hay esa posibilidad, simplemente hay que hacer las inversiones que necesita esta factoría”. Juan José Mielgo, el responsable de la CSI insistió: “La empresa lo que tiene que hacer es retirar los despidos: aquí no sobra nadie”.

La salida desde el campamento instalado en la puerta principal de Saint-Gobain contó con la presencia de varios representantes políticos regionales: el portavoz de Izquierda Unida en la Junta, Ovidio Zapico, el de Podemos, Rafa Palacios. Y de este mismo grupo, Daniel Ripa, con chaleco de Sekurit. También acudieron representantes sindicales de otros sectores industriales de la comarca. Y, sobre todo, las familias de los trabajadores amenazados por la empresa: “Son muchos años de la historia de la antigua Cristalería Española y no podemos dejar de pelear por un futuro para nuestro centro”, leyó Rouget ante el medio millar de personas que recibió a los huelguistas entre aplausos. “Hasta tres generaciones han pasado por la fábrica y, al igual que nuestros abuelos y padres, nosotros también queremos jubilarnos aquí”.

La marcha salió puntual de La Maruca y, tomando la avenida de Lugo y la de Los Telares, se plantó en poco menos de media hora en el parque del Muelle que ayer, acogía el mercado e infinita curiosidad de vendedores y clientes. “Así, seguid así”, gritaron unos cuantos mientras que otros aplaudían el paso de los trabajadores escoltados por la Policía Nacional y la Local, recogiendo en la protesta a cada poco más personal.

Los trabajadores tomaron la plaza de Santiago López para terminar en las calles de Jovellanos y de la Ferrería. Petardos sonoros, orejas con tapones y niños de la mano de sus padres. Y es que la protesta contra los despidos del departamento de vidrio de automoción tocan de lleno a familias con niños pequeños en casa.

Desde esta mañana y hasta el jueves, los negociadores tienen previsto volver a verse en Madrid. Los trabajadores tienen previsto salir a la calle el próximo lunes: en esta ocasión tomarán la avenida de Lugo en dirección a Raíces, Salinas y Piedras Blancas. Buena parte de los trabajadores de la planta vive en Castrillón.

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