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La oposición carga contra Madrid y exige la "urgente" reforma de la depuradora de Maqua

El secretario de Estado, el asturiano Hugo Morán, se convierte en la diana de las críticas: "Las discrepancias técnicas ya no cuelan"

Instalaciones de la depuradora de Maqua. RICARDO SOLIS

El Gobierno central, y más en concreto la figura del socialista asturiano Hugo Morán, secretario de Estado de Medio Ambiente, se convirtieron ayer en la diana de la oposición avilesina, tras conocerse que la depuradora de Maqua funciona al límite, sin que el Ministerio para la Transición Ecológica desbloquee los trámites administrativos que permitan abordar una inversión de casi 40 millones de euros para la reforma integral de la instalación. También se cargaron tintas contra el presidente del Principado, Adrián Barbón, porque "se fue de tour a Madrid" y no consiguió nada para Avilés, ni siquiera desbloquear la reforma de la depuradora pese a haber estado con la ministra de Transición Ecológica.

El Principado tratará de solucionar el mal funcionamiento de cinco de las seis bombas con las que cuenta la infraestructura. Un coste de un millón de euros para "parchear", coinciden en señalar desde la oposición, que advierte además de la "millonaria multa" de la Unión Europea a la que se expone el Estado por "pura burocracia, cuando lo que hay que resolver se hace con una decisión política".

La viceconsejera de Medio Ambiente del Principado, Nieves Roqueñí, y la alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, comparecieron públicamente el lunes para anunciar la buena nueva de una inversión de un millón de euros este mismo año para reparar o sustituir –aún no está claro si lo uno u lo otro– cinco de las seis bombas por su mal funcionamiento. Esa supuesta buena noticia hizo sin embargo que saltaran todas las alarmas, y ayer los grupos de la oposición aprovecharon la comisión informativa de Urbanismo para exigir explicaciones a los representantes del gobierno local, el vicealcalde, Manuel Campa, y el concejal de Medio Ambiente, Pelayo García, tanto sobre la actuación anunciada, como sobre el contrato paralizado en el Ministerio de Transición Ecológica.

La reforma integral de la depuradora está paralizada por lo que desde Madrid califican como una "anomalía jurídico administrativa", que se resume en discrepancias técnicas entre las direcciones generales de Costas y de Aguas, ambas adscritas a la Secretaría de Estado de Medio Ambiente que dirige el asturiano Hugo Morán.

La dirección general de Aguas canceló el contrato porque la estación depuradora se construyó en terrenos de dominio público marítimo terrestre (la misma calificación que tienen, por ejemplo, las playas) y sin que conste ningún título habilitante al menos desde 1901. Y los terrenos necesarios para proceder a reformar y ampliar la infraestructura se hallan adscritos a zona de dominio público marítimo terrestre, lo cual constituye un obstáculo a su libre disposición para el uso pretendido. Así que, mientras Costas no dé el visto bueno, todo seguirá paralizado. La consecuencia es que mientras se "litiga" en los despachos madrileños, la depuradora que debe "limpiar" las aguas residuales de la comarca de Avilés antes de verterlas funciona a duras penas y con riesgo real de dejar de hacerlo. De ahí la intervención de urgencia del Principado.

Tanto la Alcaldesa como la viceconsejera de Medio Ambiente incidieron en que los gobiernos local y regional están aliados en sus exigencias a Madrid. Y eso mismo es lo que ayer se trasladó a la oposición, añadiendo que de momento no se ha producido reacción alguna por parte de la Secretaría de Estado que pilota el asturiano Hugo Morán. "Inexplicablemente, por problemas administrativos, seguimos pendientes de que (la obra) se asuma y se ejecute por parte del Gobierno central", afirmó la regidora avilesina.

La portavoz de Cambia Avilés, Sara Retuerto, afeó a Barbón que haya estado en pocos días dos veces con la ministra Teresa Ribera "y no se realizó referencia alguna al desbloqueo de las obras de la depuradora. Se ve que para el presidente del Ejecutivo asturiano, el saneamiento integral de la comarca de Avilés no representa una prioridad". También reclamó al gobierno socialista local que exija al Principado que realice un "informe medioambiental sobre la calidad de las aguas que se están vertiendo a nuestra ría, y sobre la posible afectación que éstas podrían tener sobre la calidad del agua en nuestras costas y playas".

Esther Llamazares, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Avilés, se expresó en términos similares y añadió: "Que se dejen de discrepancias técnicas ni burocracias. Eso ya no cuela. Lo del Gobierno central es una tomadura de pelo, porque todo esto se resuelve con una decisión política que no se adopta y así se sigue mareando sin hacer una inversión que es muy urgente para toda la comarca. ¿Qué tenemos que hacer, encadenarnos para que nos hagan caso?",

Carmen Pérez Soberón, concejala de Ciudadanos, se expresó en términos similares. "Los ritmos de la Secretaría de Estado ya no nos valen, y cada vez nos acercamos más a sanciones millonarias" de la Unión Europea. Alguien tiene que moverse para desatascar esta situación", reclamó.

La portavoz de Vox, Arancha Martínez Riola, remarcó que "no se comprende que una obra de esta necesidad y magnitud esté paralizada por la dejadez de un ministerio", y cargó contra Adrián Barbón por no priorizar la reforma integral de la depuradora en su "tour" por Madrid. Así, exigió al Principado y al Ayuntamiento que "se pongan serios con el ministerio correspondiente y exijan de manera rotunda" las obras integrales.

El concejal no adscrito Javier Vidal mostró su "preocupación y malestar, porque es increíble que cuestiones burocráticas sigan impidiendo avanzar en la solución de tan grave problema".

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