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Aprueban el plan de liquidación de la fábrica de Alu Ibérica en Avilés

El juez que vigila el concurso de acreedores permite que Alcoa financie los despidos de Asturias y Galicia con 8,6 millones

Instalaciones de Alu Ibérica, vistas a través de una ventana del edificio de asuntos sociales. Mara Villamuza

El juez que vigila el concurso de acreedores de Alu Ibérica ha aprobado el plan de liquidación de la fábrica que habían presentado los administradores actuales de la compañía. Este plan, sin embargo, ayer todavía no era firme. En este documento se señala el precio final de la compañía y el modo en que debe ser vendida. Los actuales gestores apuestan "por una venta en globo", es decir, de toda la unidad productiva. Con esta aprobación, los interesados podrán materializar ofertas.

Por otro lado, los extrabajadores de Alu Ibérica, inmersa en un período de disolución y sin actividad efectiva desde hace casi un año, han hecho su parte para poder cobrar las indemnizaciones por los despidos: aprobar por unanimidad su expediente extintivo. La parte de Alcoa va más lenta. Esta semana el Juzgado que vigila el concurso de acreedores de la fábrica ha autorizado a la multinacional norteamericana a financiar "el pago del ERE". Es decir, que los administradores concursales van a ingresar más de 8,6 millones en concepto de "crédito finalista" expedido por los norteamericanos.

Pero aún falta que el Tribunal Supremo saque a la multinacional de la causa que los trabajadores habían ganado en la sala de lo social de la Audiencia Nacional en la primavera de 2021: que Alcoa tenía que indemnizar a sus exempleados al no haber hecho su parte del acuerdo de enero de 2019 (encontrar un comprador "serio y solvente" para sus fábricas). El otro punto que todavía queda sin solucionar es que la Audiencia Nacional acepte el desestimiento de los trabajadores contra la multinacional en la causa que investiga el Juzgado Central Número 3, el de María Tardón (están imputados dos exdirectivos).

Todo esto está recogido en el Acuerdo Transaccional que rige el camino para que los 256 despedidos de la aluminera puedan rehacer su vida tras más de tres años en la cuerda floja. En ese mismo acuerdo se señala también que, cuando se cumplan todos los puntos previstos, "supone un reconocimiento de la plena desvinculación entre Alcoa y los representantes de los trabajadores y las personas trabajadoras pasadas y presentes" de Alu Ibérica, la compañía sucesora de la multinacional en su antigua fábrica de San Balandrán.

Alcoa vendió a Parter Capital Group –un fondo suizo liderado por Rudiger Terhost– la totalidad de las empresas que regían tanto la planta avilesina como la de La Coruña. Lo que hicieron fue crear las dos Alu Ibérica y la maraña de sus propietarios. En abril de 2020, los suizos vendieron a la entidad comercial Grupo Industrial Riesgo a cuyo frente están Víctor Rubén Domenech y su socia Alexandra Camacho. Los dos están siendo investigados como presuntos autores de estafa agravada, insolvencia punible, apropiación indebida, delito contra la seguridad de los trabajadores y asociación criminal. Todo ello para despatrimonializar las dos compañías.

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