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Las zabarceras alzan la voz contra el parque del Muelle: "Hace frío y no vendemos"

Urgen volver a la plaza cumplido un mes desde el traslado de su emplazamiento de los lunes

Mercado de los lunes en el parque del Muelle MARIA FUENTES

"Estamos muertas de frío y no vendemos nada". Lo dice María del Carmen González, una de las hortelanas que vende en el mercado de los lunes. Está sentada en una silla en su puesto del parque del Muelle y está cansada de "tanto cambio". "Primero estábamos dentro de la plaza, luego nos sacaron para afuera y ahora otra vez aquí", afirma la vendedora corverana de Nuña. Carmen García es de Vega, en el concejo de Illas y su opinión es bien similar. Y como la de ambas, la de todos los productores que llevan "siglos" bajando a la villa para vender pepinos, lechugas, calabacines y tomates y demás. "¿Por qué no nos llevan para La Cámara?", pregunta García. "Porque nosotros pagamos dos euros y el resto, 31 y esto se traduce en que no quieren apoyar al sector primario", responde otro desde un puesto cercano. "Hay días que aquí tiritamos de frío, no estamos resguardados y como llueva, date por perdido", indica García.

José Luis Fernández es de Madrid y siempre que viene a Asturias, le encanta pasar por el mercado de los lunes de Avilés y comprar en los puestos de verduras. "Este año me costó encontrarlo y entiendo sus quejas", señaló el madrileño respecto a las zabarceras.

Charo Fernández también es de Illas. Y tras un mes de exilio en el parque del Muelle no ve "ni una ventaja". "Estamos mal, y si llueve, como ya pasó el otro día, hay charcos en el suelo y hay mucha corriente y pasamos frío....", indicó la hortelana, quien confía en volver pronto a Hermanos Orbón. "Ojalá acaben las obras, porque aquí no hay quien aguante", señaló mirando al cielo. A su lado estaba José Antonio Suárez. "Lo veo regular –poner el mercado en el parque del Muelle–", apuntó. Un cliente, unos metros más allá, no dudó en dar su opinión: "Tratan a los productores como el país trata al campo, como si fueran los últimos monos y son los que proporcionan alimento a todos".

Mientras tanto, hay algunos que cargan la bolsa con productos de temporada y otros con quejas hacia el Ayuntamiento y protestan sobre el "ninguneo que sufren los agricultores". Y entre los vendedores de ropa también hay quejas. Todos quieren volver a Hermanos Orbón. "Si llueve o hace aire, aquí estamos perdidos; en la plaza estamos protegidos y en el parque no hay quien pare", concluyó José Carballo.

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