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"Imploro a los patronos de Idonial que se tome cordura", reclama el Gobierno

"Lo que hemos hecho es vincular la subvención nominativa a la Fundación a que haya un acuerdo con los trabajadores", dice Iván Aitor Lucas del Amo

En primer término, el edificio de Idonial en el Parque Científico y Tecnológico de Avilés; al fondo, las baterías de coque. Marián Martínez

El director general de Innovación, Investigación y Transformación Digital del Principado de Asturias, Iván Aitor Lucas del Amo, fue claro ayer con los trabajadores de Idonial que se habían concentrado delante de la Consejería de Ciencia, en Oviedo: "El Principado no está de acuerdo con la modificación sustancial de las condiciones laborales. Hemos mostrado nuestro rechazo tanto en el patronato como a nivel privado con la dirección, como por mail, como por llamadas de teléfono". Añadió a continuación: "Imploro al resto de los patronos de Idonial que se tome cordura en este conflicto".

La fundación tecnológica cuenta con socios tanto privados como públicos. La participación del Principado es sustancial: cuenta el 30 por ciento de los votos agregados en el patronato de la entidad que nació de la fusión por absorción de ITMA por Prodintec en 2019. "Pero no somos mayoría", aclaró Lucas del Amo.

"Hemos intentado mediar entre los trabajadores y la dirección en tres aspectos fundamentales. El primero, que se devengue a los trabajadores lo que se les debe, que se dé la información que los comités de empresa en su libre y democrático ejercicio exigen a la dirección, cosa que tampoco se está cumpliendo. El tercer punto es que la dirección de Idonial retire, de una vez por todas, la reforma de las condiciones de trabajo de la plantilla que la dirección ha impuesto de forma unilateral y sin el consentimiento del patronato", aseguró Lucas del Amo. "Lo que sí que hemos hecho es vincular la nominativa a que haya un acuerdo y paz social. Esta nominativa equivale a 400.000 euros. Es lo único que podemos hacer porque las otras subvenciones vienen por concurrencia competitiva".

El quid del conflicto, según señaló Pablo García, el presidente del comité de empresa de los centros de trabajo de Avilés y de Llanera (hay otro en Gijón, pero la crisis no le afecta). Hay una parte de los trabajadores (los que llegaron de ITMA, algunos con 30 años de antigüedad en la fundación) que estaban regulados por el convenio de Oficinas y Despachos mientras que al resto se le aplicaba el de Ingeniería. La diferencia entre uno y otro es, según señala el comité de empresa, de entre un 10 y un 20 por ciento de diferencia salarial.

La dirección, sin embargo, aclara que la clave "es el IPC". La subida anual del acuerdo regulador de Oficinas y Despachos va vinculada al coste de la vida, el de Ingenierías, sin embargo, a la negociación entre patronal y sindicatos. "Lo que decimos es que queremos una foto fija con todos los trabajadores: cada uno ha llegado hasta aquí con su historia y a partir de ahora seguimos al mismo ritmo", explicó Íñigo Felgueroso. "No quitamos nada, pero nuestra entidad no puede subir los salarios vinculados al IPC ahora porque no es sostenible", añadió el director del centro tecnológico. La negociación para evitar la huelga sigue hoy en el Sasec.

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