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Alteraciones en el proyecto del parque del Muelle elevan su coste en 282.000 euros

La primera fase de la obra, la peatonalización de Emile Robin y La Muralla, se encareció en 103.000 euros sobre el presupuesto inicial

Nueva marquesina en la parada de autobús de la calle del Muelle. Mara Villamuza

La reurbanización del parque y la calle del Muelle, pendiente de recepción y de ejecución de arreglos por parte de la empresa adjudicataria, costará 282.000 euros más de lo previsto (un 19,98% por encima del precio de adjudicación, que fue de 1,4 millones, impuestos incluidos). Este encarecimiento está directamente relacionado con una serie de modificaciones sobre el proyecto inicial que se fueron incorporando a medida que avanzaron los trabajos. A más obra, más dinero. También hubo cambios sobre el proyecto inicial durante la ejecución de la primera fase, la que consistió en la renovación de pavimentos y servicios municipales en Emile Robin y La Muralla, que conllevaron que el precio final pasase de 687.000 (el de adjudicación) a 790.000 (casi un 15% más, tras un modificado de contrato).

En el caso de esta primera fase del proyecto del parque del Muelle y su entorno, la ejecutó la UTE Ingeniería de Construcción y Obra Civil de Asturias-Electricidad y Electrónica Martín AG y se recepcionó con éxito. Durante el transcurso de las obras el Ayuntamiento decidió sustituir los aparcamientos previstos en Emile Robin y La Muralla por aceras más anchas sobre lo inicialmente previsto. También se incluyó en la modificación del contrato la disposición de avisadores sonoros en los pasos de peatones de los cruces regulados semafóricamente. Esto conllevó cambios en los precios de los materiales inicialmente previstos y la ampliación del plazo de ejecución de las obras en un mes.

En cuanto a la segunda fase ahora en ejecución, adjudicada a la empresa Sardalla Española por 1,4 millones y que afecta al parque y calle del Muelle, se han producido varias ampliaciones del plazo de ejecución (tenía que estar rematada el 16 de mayo y sigue sin recepcionar) y una modificación de contrato por valor de 282.883 euros (impuestos incluidos).

Las causas que motivaron esa modificación de contrato fueron diversos. Por un lado, se decidió cerrar definitivamente al tráfico rodado el conocido como "paso a nivel de Larrañaga", permitiendo solo el tránsito peatonal. Para ello se unió mediante una plataforma peatonal la acera existente junto al muro del ferrocarril con el tramo que bordea la edificación de la Residencia Casa Larragaña. Como consecuencia de esto, también se amplió la longitud de la mediana verde por esta supresión del tráfico rodado y hubo que modificar las instalaciones semafóricas y de alumbrado.

Como consecuencia de las necesidades derivadas del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), en la calle del Muelle se instalaron marquesinas de mayor longitud a las previstas en el proyecto inicial. También ha sido necesario incorporar unidades de obra para implementar las redes de servicios soterradas por el deterioro de algunas de ellas y cambiar el pavimento previsto en el quiosco de la música por el estado de deterioro de las estructuras portantes, a requerimiento de la Dirección de Patrimonio.

Modificado de contrato aparte, la empresa que ejecuta la renovación del parque y la calle del Muelle tendrá que acometer arreglos por los numerosos fallos de ejecución detectados por los técnicos municipales de cara a la recepción de la obra, como informó este periódico. La ejecución ha superado el plazo previsto, pero también la adjudicación se produjo con retraso sobre lo previsto inicialmente por el gobierno local.

La UTE que completó la primera fase también optó a la segunda y fue, de hecho, la propuesta inicialmente por la Mesa de Contratación para acometerla. Había obtenido la mejor puntuación de las cuatro licitadoras (92,80 puntos en total, mejor oferta económica incluida). Pero el servicio de contratación no la dio de paso al interpretar que dicha UTE no cumplía los requisitos de solvencia exigidos en los pliegos. La interpretación de los técnicos de la normativa conllevó que finalmente se llevase el contrato la licitadora que había quedado en el último puesto (Sardalla Española, con 76,07 puntos).

La Confederación Nacional de la Construcción pidió asesoramiento a la Junta Consultiva de Contratación del Estado en relación con este asunto de la categoría que alcanza una Unión Temporal de Empresas y la solvencia, consulta que según la información recabada por este diario tiene relación con el caso que se dio en Avilés con la segunda fase del parque del Muelle. Y dicha Junta concluyó que el valor mínimo que se ha de tomar en consideración para determinar el valor medio de la categoría 1 de clasificación de los contratos de obra (como es este caso) es de un euro, lo que implica que la acumulación de dos empresas que se presentan en UTE y que dispongan de sendas categorías 1 supone la tenencia de la categoría 2 a los efectos de la acreditación de la solvencia. Según esto, la UTE inicialmente propuesta debería haberse llevado el contrato. Pero cuando se pronunció la Junta Consultiva, la pasada primavera, la obra estaba ya más que avanzada. Su oferta era 163.000 euros más económica que la de la firma adjudicataria.

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