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balcón al muelle

Tiempos nuevos, tiempos salvajes

Las lecciones de Grisolía y La Granda: la nueva brecha será entre quienes entienden el valor de las transformaciones innovadoras de la ciencia y la tecnología y los que no

Grisolía flanqueado por López Otín y José Cosmen, en 2012, en La Granda.

Como si se tratara del prólogo del otoño que nos espera, cantaban "Ilegales" hace pocos días en un concierto en La Coruña: "No hay nada sin lucha / ni aire que respirar. Tiempos nuevos / tiempos salvajes". Puede que no estuvieran hablando, cuando escribieron esa letra, de un final del estío con tantos frentes abiertos como este, en casi todos los sectores. Pero la realidad del país bien parece dirigirse hacia esos "tiempos salvajes" a los que cantan "Ilegales".

Han avanzado a lo largo de esta semana los expertos reunidos en los Cursos de La Granda, el foro académico del verano en Asturias, que la invasión de Ucrania evidencia la necesidad de dejar los hidrocarburos antes de 2030 para no depender del gas ruso. O que, entre otras medidas, se hace necesario establecer un objetivo de diez millones de toneladas de producción nacional de hidrógeno renovable para sustituir el gas natural, el petróleo y el carbón en industrias y sectores del transporte difíciles de descarbonizar.

También han llamado los analistas reunidos en Avilés y en el Museo Marítimo de Luanco –nueva sede de los cursos este verano– a aprovechar el momento de la actividad investigadora del país, pero con "más tamaño, más músculo". "Estamos en el ahora o nunca de la innovación", aseguró el catedrático de Economía José Molero. Ayudar a superar lagunas para que la I+D continúe en el eslabón de proa para lograr situarnos al nivel de los mejores es la otra tarea pendiente que quedó sobre la mesa de los análisis trazados en esta primera semana de la Granda en la que el conflicto del este de Europa ha estado también muy presente de la mano de expertos como Emilio Lamo de Espinosa y Araceli Mangas.

Para estar preparados para ese futuro que avecina "tiempos salvajes" en el entorno más próximo quedan lecciones como la de auspiciar un sistema productivo con pleno dominio de la innovación, factor determinante para la competitividad en la cuarta revolución industrial en la que nos encontramos,

El catedrático de Bioquímica Santiago Grisolía, un habitual de La Granda a quien se recordó esta semana tras su fallecimiento, se volcó durante toda su vida en divulgar el valor social de la investigación. Tenía poder y autoridad en su campo, pero también le gustaba provocar a sus discípulos para plantear nuevas teorías. Su visión de que la ciencia fuera mucho más respetada por la sociedad ha calado en muchos de sus compañeros y en quienes, también dedicándose a la ciencia aunque desde otra perspectiva, como el epidemiólogo Daniel López Acuña, premiado en la iniciativa que impulsan al alimón los gastrónomos del Yumay y la Fundación Grande Covián. López Acuña defendía esta semana a través de las páginas de este diario el valor del criterio científico ante la pandemia del covid.

La nueva brecha entre los territorios será entre quienes entienden las transformaciones innovadoras de la ciencia y la tecnología y los que no. Avilés tiene los mimbres para afrontar todos esos desafíos en condiciones favorables, con un enfoque amplio, sin dejarse llevar por espejismos cortoplacistas o fórmulas mágicas. En un presente con un tejido social debilitado, el único futuro posible, como defendía Grisolía, pasa por mantener un esfuerzo transformador, duradero y sin tregua que contribuya a nuevos avances en todos los ámbitos.

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