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La compañía energética madrileña Ignis parte como favorita en la pugna por Alu Ibérica

La compañía que quiere desarrollar un proyecto con hidrógeno y amoniaco compite con la multinacional singaporeña Trafigura, líder en la explotación de metales

Instalaciones fabriles de San Balandrán, esta pasada primavera. Mara Villamuza

La compañía energética radicada en Madrid Ignis quiere desarrollar en la antigua fábrica de aluminio de la empresa Alu Ibérica, actualmente, en proceso de disolución, un proyecto de energía verde con base de hidrógeno y amoniaco. Se trata de un proyecto que cuenta, según ha sabido este periódico, tres puntos favorables: los dos primeros son la creación de un número elevado de empleos y la ocupación de todas las instalaciones fabriles ahora muertas. El otro, el tercero, no corre de su cuenta: es el aplauso de las administraciones públicas.

Representantes de la compañía que fundó el ingeniero Antonio Sieira en 2015 y asesores externos ya han presentado parte de su plan de explotación. Lo que no han hecho ha sido materializar su apuesta con una oferta económica. Las instalaciones fabriles de San Balandrán ya están tasadas –lo han sus administradores concursales–. Comprarlas implica el desembolso de, al menos, cuarenta millones de euros. Con ese dinero lo que se busca es resolver el concurso y abonar las deudas contraídas durante el período de tiempo en que la compañía estuvo dirigida por sus propietarios –los investigados por la Audiencia Nacional David Domenech, que también responde como Víctor Rubén Domenech, y su socia Alexandra Camacho–. De este modo terminaría el lío abierto en enero de 2019 cuando la multinacional Alcoa aceptó vender sus fábricas a un inversor "serio y solvente". Terminó haciéndolo al fondo de capital suizo Parter Capital –su socio director es Rüdiger Terhost– que, a su vez, se lo colocó al contestado Grupo Industrial Riesgo. Durante su gestión, las cuentas de la compañía se fueron mermando tan sospechosamente que los dos socios están acusados como presuntos autores de los delitos de estafa agravada, insolvencia punible, apropiación indebida, delito contra la seguridad de los trabajadores y pertenencia a grupo criminal.

La empresa Ignis está participada al 49 por ciento por el fondo de capital privado egipcio EFG Hermes que creó en 2014 el fondo Vortex Energy, un gestor de inversiones líder en energías renovables (justo a lo que se dedica Ignis). Esta entrada se hizo pública a finales del pasado año 2021 (el fondo no cuantifica su inversión, aunque sí que lo hace en otras apuestas llevadas a cabo en los últimos años). Entre 2015 y 2021 el crecimiento de la compañía de Sieira, según señala en su web, ha sido espectacular. Aseguran contar con 14.000 MW "de generación renovable en desarrollo en España" y, asimismo, 8.000 más de generación internacional.

Actualmente da empleo a 300 personas. Su presencia en San Balandrán elevaría este número de manera considerable. El presidente Adrián Barbón y la Ministra de Industria, Reyes Maroto, habían vaticinado hace pocas semanas que la llegada de un nuevo proyecto crearía más empleo del que se ha destruido desde que comenzó la crisis (el de más de trescientas personas).

El proyecto de Ignis se vate contra el que defiende la multinacional singapureña Trafigura. La diferencia entre uno y otro es que estos buscan mantener la actividad tradicional de las instalaciones, es decir, hacer metal.

Trafigura está radicada en la ciudad estado asiática. La dirige el australiano Jeremy Weir desde 2014, cuando sucedió al francés Claude Dauphine fallecido en 2015 y con una riqueza neta, según la revista "Forbes", de mil millones de dólares. El nacimiento de la corporación guarda semejanzas con el de Glencore (el propietario de Asturiana de Zinc). Dauphine, el fundador, era propietario de buena parte de su compañía igual que los jefes más destacados de la compañía. Trafigura es el propietario mayoritario de la corporación Nyrstar –principal competencia europea de Asturiana de Zinc y, en consecuencia, de Glencore–. Actualmente, Trafigura tiene interés en España con relación con el cobre.

Su apuesta por las instalaciones fabriles de Alu Ibérica –como sucede con la de Ignis– todavía no se ha materializado, es decir, no ha presentado una oferta contante y sonante. Sin embargo, también cuenta con el aplauso de las administraciones públicas, aunque con menos ímpetu.

La venta de la unidad productiva, es decir, la venta de Alu Ibérica según está planificada es "en globo", es decir, los administradores concursales defienden la venta en su totalidad que a trozos. Esta opción, sin embargo, es la que defienden otras sociedades que se han interesado por la fábrica de San Balandrán y, precisamente por eso, su materialización se hace más difícil. El proceso de venta está en manos de los administradores concursales del juez de lo mercantil que vigila el proceso.

Descapitalización fraudulenta de las fábricas de aluminio primario

Más de un centenar de agentes de la Unidad Central de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) tomó el 4 de marzo de 2021 todas las sedes sociales del llamado Grupo Industrial Riesgo. Fue el día en que se hizo patente que la gestión desarrollada por los investigados por la Audiencia Nacional David Domenech y Alexandra Camacho. En diciembre de 2020 se había admitido una querella criminal que promovió el sindicato de cuadros de Alcoa y a la que se sumaron todos los demás sindicatos representados en el comité de empresa. Lo que hacían Domenech y Camacho no era lo habitual entre los empresarios (producir y vender lo producido). La llegada de la Policía terminó con la detención de Domenech, Camacho y dos de sus colaboradores. Quedaron en libertad. Les quitaron los pasaportes. Esta operación de descapitalización fraudulenta no detuvo los usos y costumbres de los Riesgo de tal modo que unos meses después, la jueza ordenó la intervención de la sociedad y, seguidamente, su administración judicial. Desde diciembre de 2021, la empresa está en proceso de disolución y desde este mayo, todos sus trabajadores despedidos y esperando cobrar unas indemnizaciones. Mientras tanto, en Alu Ibérica no se produce nada. Los políticos siguen diciendo que lo que tenga que venir solucionará la crisis que ha dejado a la región sin aluminio primario.

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