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La industria avilesina, en la zona de riesgo por inundación si sube el nivel del mar

El aumento de la temperatura de los océanos podría hacer desaparecer parte de Avilés, Salinas, La Arena y Luanco

Playa de Salinas. M. Villamuza

La temperatura de los océanos está en un continuo aumento y se cuantifica para la zona del archipiélago canario entre 0,26 y 0,36 grados centígrados cada diez años, lo que es muy significativo y causa directa de una subida del nivel del mar. Más cerca: en el Golfo de Vizcaya la temperatura del agua ha aumentado entre 0,8 y 1 grado desde que se tienen registros, de acuerdo a los trabajos publicados por los expertos del Instituto Español de Oceanografía (IEO). Estos datos se traducen en el lamentable calentamiento global, que amenaza el frágil equilibrio ecológico del planeta. Y con consecuencias en el entorno más próximo de Avilés.

Los efectos no pasan por alto España. Y pueden ir a peor: la organización de científicos Climate Central (climatecentral.org) muestra el antes y el después de distintas localidades si el planeta sigue calentándose para concienciar sobre este problema: con una subida de dos grados de la temperatura del mar, localidades como Salinas, el Avilés más próximo a la ría, parte de Luanco o San Juan de la Arena quedarían en el fondo del mar dentro de unos pocos años, 2050. Buena parte de la comarca avilesina se tiñe de rojo en los mapas de datos de Climate Central publicados en la revista "Nature Communications" antes de que el mundo viviera una pandemia. La ría de Avilés, siempre según los modelos predictivos, pondrá en jaque a toda la industria asentada en la bocana del puerto.

El Centro Niemeyer y Arcelor también estarán en riesgo de desaparecer bajo el agua. En Salinas, el mar ganará terreno a la playa y se ‘comerá’ construcciones de "primera línea", de cumplirse los presagios más catastrofistas. Soto del Barco, Castrillón, Avilés y Gozón están entre los concejos más castigados del Principado.

Aunque este escenario parece ciencia ficción, el calentamiento del agua ya es una realidad. Antonio Punzón Merino, doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad Complutense de Madrid, investigador titular del IEO desde 2009 y uno de los mejores conocedores del cañón de Avilés, explicaba en estas páginas que los peces de aguas cálidas ganan terreno en el Cantábrico en base a un reciente informe. "No hablamos de especies que vengan de fuera, de hecho nuestro estudio no se centra en ese tipo de especies más tropicales, aunque las hay. Hacemos alusión a que especies como el salmonete, el san pedro o el san martín, por citar algunas y todas ellas de aguas templadas, antes estaban más pegadas a la costa o la zona de plataforma y, cada vez más, van ocupando espacio en zonas de aguas más frías y profundas donde estaba la barbada o alocha que llamamos aquí en el Cantábrico", señala. Así, el calentamiento global también puede cambiar sustancialmente la estructura de la pesquería.

"Se puede dar también el caso, como hemos detectado con la xarda (caballa), de que la migración se adelante cada vez más en el tiempo, en el caso de esta especie casi un mes", alertó Punzón. Los científicos ya han advertido también de que el calentamiento del agua puede afectar al tamaño del bocarte.

El estudio publicado en "Nature Communications" augura que las inundaciones costeras como consecuencia del cambio climático amenazarán al triple de personas para 2050 de lo que se pensaba anteriormente, incluyendo ciudades de Asia, América del Norte y Europa, todas vulnerables al aumento del nivel del mar.

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