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Desarrollar la Formación Profesional es el reto "más importante", según la presidenta de la FADE

Los expertos reunidos en La Granda reclaman la adecuación de las distintas ofertas formativas con lo que demandan las empresas

Participantes, ayer, en el curso «Las competencias de los jóvenes y los desajustes con las necesidades laborales», ayer, en La Granda. Mara Villamuza

María Calvo, la presidenta de la Federación de Empresarios de Asturias (FADE), se mostró ayer clara cuando dijo que "desarrollar la Formación Profesional es el mayor reto que tiene la región". Lo dijo en Avilés. Fue, de hecho, la segunda en tomar la palabra en el seminario "Las competencias de los jóvenes y los desajustes con las necesidades laborales", incluido en la edición número cuarenta y cuatro de los cursos de La Granda. En la misma mesa en que participó Calvo también estaban presentes, entre otros, los líderes de Comisiones Obreras (CC OO), José Manuel Zapico, y de la Unión General de Trabajadores (UGT), Javier Fernández Lanero. Y, además, en representación del Principado, el director general de Enseñanzas Profesionales, Javier Cueli.

La coincidencia general de los participantes en el curso dirigido por Juan Carlos Campo, que es el director de la Escuela Politécnica de Ingeniería de Gijón, es que la oferta formativa y la demanda de las empresas no corren parejas. Por eso Calvo animó "a la administración, a las asociaciones de empresas a desarrollar el grado dual en función de las necesidades". Y Zapico echó en cara que existan ofertas de grado medio que no suscitan interés de los estudiantes (Electrónica) y otros donde el exceso de ofertas los deje fuera. Al respecto Cueli explicó que el Principado lo que busca "es armonizar los procesos de aprendizaje" entre lo que se da en el centro y lo que las empresas reclaman. Y, pese a ello, admitió que hay casos en que la demanda de plazas en módulos (puso como ejemplo el de Laboratorio) no responde a la realidad que reclamaba. "En los últimos años, los laboratorios han desarrollado un alto grado de digitalización que deja fuera a las personas y en los grados formativos son precisas las prácticas", explicó.

Los expertos reunidos en La Granda defendieron la necesidad de desarrollar lo que algunos llaman "competencias blandas" (trabajo en equipo, comunicación...), pero que Raquel Tapia, la directora general de Sanofi en España y Portugal, llamó "competencias smart". De hecho, Luis de Sá, que actuó ayer como representante en Asturias de la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas (AEDIPE), centró su ponencia sobre todo en este punto.

De Sá reclamó a los trabajadores "mayor flexibilidad, responsabilidad, disciplina y disponibilidad". Y lo hizo en el desarrollo de una ponencia en la que enfrentaba las nuevas formas de trabajar con las competencias de los candidatos a esos puestos de trabajo. Y resumió su ponencia con "saber estar cuando hay que estar". Destacó en ella las diferencias entre las grandes empresas y las pymes (él trabaja en Saint-Gobain Cristalería). "Las pymes se centran en su modelo de negocio y no en generar liderazgo, como las grandes", indicó.

Tapia, que también es vocal de Compromiso Asturias XXI, recordó que la formación que reclaman en su empresa "va más allá de los conocimientos en farmacia". Habló de "big data", de inteligencia artificial, de tecnología... Todas estas competencias, aseguró, no las encuentra en candidatos españoles y deduce que es porque existe "una desconexión entre la oferta formativa y lo que de verdad se necesita". De ahí, dijo, que su empresa tenga que salir en busca del talento. Destacó, en este sentido, que ese ya no se encuentra solo en "Madrid o en Barcelona".

Zapico, cuando tomó la palabra, lo hizo para defender el papel protagonista de los jóvenes: "Tomad la palabra", dijo al público menor de treinta que se encontraba en el hotel Palacio de Avilés, la sede de los cursos de La Granda. "Cada año 4.000 personas salen de Asturias en busca de trabajo, mil, fuera de España". Estos datos –y otros que ofreció a los intervinientes– le llevaron a concluir que "La juventud asturiana está muy preparada y, a la vez, muy mal tratada".

Javier Fernández Lanero, de UGT, alertó: "Hay un problema serio en competencias digitales".

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