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balcón al muelle

El punto de partida

El éxito del turismo náutico, con los paseos en barco por la ría como referente, y la cesión del testigo a la iniciativa privada

Uno de los paseos de la ría.

Avilés puso este verano el foco en su ría. Tras décadas como elementos denostado en el paisaje local, la ciudad mira hoy orgullosa a las aguas que son imán para el turismo náutico y que tambien han comenzado a despuntar por su atractivo para vecinos y foráneos menos duchos en artes náuticas. Los paseos en barco sobre los que ahora se pone el foco para que la iniciativa privada tome el relevo son tambien ejemplo de ese nuevo Avilés que mira más que nunca a su ría.

A los turistas les gusta llegar por mar, a donde desemboca nuestra ría, hacer noche en alguno de los doscientos amarres del puerto deportivo o realizar una parada en la ciudad en plena travesía por el Cantábrico. A Avilés llegan, sobre todo, franceses por esta vía , pero ahora con los paseos en barco también se espera la llegada de nuevos visitantes. Al fin y al cabo, la ciudad se ha convertido en una joya turística redescubierta.

El ir y venir de barcos este verano confirma no solo que el turismo náutico tiene tirón sino que a Avilés y su ría les quedan muchas millas de éxitos en este sentido. Para mantener la tendencia se echa en falta una mayor promoción y oferta. Los 151 viajes ofertados este verano, aun siendo 25 más de los previstos inicialmente, se quedan cortos para el momento de auge que esta viviendo la náutica de recreo en la ciudad.

El sueño de ofrecer recorridos en barco por la ría como producto turístico se ha cumplido (no fue el "Love Boat" sino el "Andy II"), pero lo que ahora queda por delante es pasar de la experiencia piloto con 1.200 participantes a cumplir el sueño de todos aquellos que deseen evocar el tiempo en el que la comunicacion entre Avilés y San Juan era por mar. El viento sopla a favor para que la travesía recién iniciada ponga viento en popa a toda vela y que ninguna mala tormenta (o decisión) lo eche todo por la borda.

Buscar una fórmula que satisfaga a todas las partes, que la iniciativa privada impulse esta experiencia, mejorando incluso el trayecto de este verano, son algunas de tareas pendientes. Resulta obligado exigirles a las autoridades locales que los tiempos no exasperen a quienes tengan el empuje de seguir dirigiendo a buen puerto estas naves favorables para el turismo y la nautica de recreo. Y que Avilés vuelva a ser el puerto de referencia que fue.

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