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Avilés habla en lengua de signos

Menos inclusión y más "accesibilidad", es lo que piden desde la Federación de Personas Sordas del Principado de Asturias, para luchar contra la exclusión social

A la izquierda Paula Fernández, presidenta de FESOPRAS. | Mara Villamuza

Para decir "Avilés" en lengua de signos, tan solo hay que hacer un pequeño gesto con ambas manos, "simbolizando las redes del puerto pesquero", explicó ayer Paula Fernández, presidenta de la Federación de Personas Sordas del Principado de Asturias (FESOPRAS). "La lengua de signos es tan visual que a veces parece que hacemos teatro", añadió Carlos Veas, miembro de la Asociación de Personas Sordas de Avilés y Comarca (ASA), quien puso como ejemplo la palabra "casa", tan sencilla como hacer un tejado con las manos; o el verbo "dormir", que se consigue llevando una mano a la cara haciendo ver que reposas la cabeza sobre la almohada.

El Día Internacional de las Lenguas de Signos se celebra hoy, viernes, 23 de septiembre y, con motivo de la Semana Internacional de Personas Sordas, la plaza de España se llenó de stands informativos para visibilizar a las personas sordas, reivindicar y fomentar sus lenguas y acabar con los prejuicios y el desconocimiento. Además, organizaron numerosas actividades inclusivas para adultos y niños.

"¿A qué sabe la luna?", escrito por Michael Grejniec, fue la actividad infantil que presentaron para el taller de cuentacuentos. Un libro con una historia sencilla de narrar, en esta lengua y "muy fácil de entender por los niños", puntualizó Fernández. Esto se debe a que las páginas del cuento estaban repletas de animales y su representación en señas, se consigue de una manera muy visual, característica y reconocible .

Calos Veas, miembro de ASA, junto al alfabeto dactilológico español. | M.V.

El siguiente evento ofertado para los más pequeños de la casa fueron manualidades y pintacaras. Para finalizar, se hizo un taller de interés para todos los públicos: "Vamos a aprender lo básico para comunicarnos con una persona sorda", explicó la presidenta de FESOPRAS.

Durante la lección, los asistentes aprendieron a mantener una conversación sencilla entre ellos, a presentarse diciendo su nombre usando de apoyo el alfabeto dactilológico y a dar las gracias y aplaudir, entre otros.

A través de iniciativas como estas, Paula Fernández espera que poco a poco pueda normalizarse la situación y que no exista la palabra inclusión, "sino que todos seamos iguales y que todos tengamos los mismos derechos".

"Accesibilidad", es el término que reúne los próximos objetivos a alcanzar desde la Federación y la Asociación. Accesibilidad a un número telefónico de teleasistencia para personas sordas, en contra de la violencia de género; accesibilidad al servicio telefónico de emergencia (112); o accesibilidad, entre otras, a cualquiera de las escuelas del Estado, para que cuenten con servicios de intérprete en cada una de las asignaturas. "No es necesario estar sordo o tener familiares sordos para conocer esta lengua", argumentó la presidenta "Seguir reduciendo su enseñanza a un colectivo de minorías, perpetua la exclusión social", señaló.

Los avilesinos Alberto Muñiz y Candela Díaz, de 19 y 24 años, respectivamente, aseguran que hubieran deseado aprender la lengua de signos durante su etapa escolar: "Debería incluirse como una asignatura más, igual que el inglés o el francés", coincidieron. Lorena Junquera y Carlos Murolas opinan que "debería ser obligatoria su enseñanza en los colegios".

La Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) promueve y propone para favorecer la protección, promoción y preservación de las lenguas de signos, su inclusión en el artículo 3 de la Constitución Española al mismo nivel que el resto de las lenguas del Estado: "Ya son quince las constituciones de todo el mundo que hacen referencia explícita a la lengua de signos", señaló Roberto Suárez, presidente de la CNSE. "Confiamos en que la española sea la decimosexta".

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