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La inversión de Iberdrola en energías verdes inyectó 105 millones a las empresas asturianas en 2021

La eléctrica española, aliada de la avilesina Windar, aspira a construir un parque flotante en Bretaña que serviría de campo de pruebas para los pretendidos en el Cantábrico

Tres barcos rodean la plataforma que alojará subestación eléctrica en contrucción que recogerá la electricidad producida en el parque eólico Saint-Brieuc y la enviará a tierra. | F. L. J.

Las compras que hizo Iberdrola a proveedores asturianos para sus proyectos de energías renovables totalizaron en 2021 un valor de 105 millones de euros, según fuentes de la compañía eléctrica. El principal beneficiario de estas adquisiciones fue el Grupo Daniel Alonso, tanto a través de su empresa Windar Renovables como la filial Idesa, que fabrica entre otros equipos especializados tanques de almacenamiento para hidrógeno verde, una actividad emergente en la que Iberdrola persigue posicionarse como líder español.

También está en la cartera de proveedores de la multinacional eléctrica la empresa Gonvarri, más en concreto su planta de construcción metalúrgica de Cancienes (Corvera), en la que produce componentes para plantas fotovoltaicas. La empresa sierense Tensa y la carreñense Moncisa figuran en la relación de proveedores asturianos de Iberdrola en calidad de suministradores de servicios de mantenimiento y construcción de instalaciones de Iberdrola i-DE (la filial de distribución eléctrica).

Además de todo lo anterior, la estrecha colaboración de Windar Renovables e Iberdrola en el desarrollo de parques eólicos marinos ha desembocado en la constitución de la sociedad Navantia Seanergies, la marca creada para impulsar el negocio de las energías verdes. En estos momentos, según Iberdrola, Navantia Seanergies es "un referente global en la construcción de componentes para eólica offshore y el primer proveedor de este tipo de estructuras en Francia, uno de los países europeos con mayor potencial de desarrollo de esa industria en Europa".

Ayer mismo, en la Semana del clima que se celebra en Nueva York, el presidente de Iberdrola, Ignacio Galán, reafirmó el compromiso inversor de la compañía en la transición verde –más de 140.000 millones invertidos hasta la fecha en ese objetivo– e hizo un llamamiento a responsables políticos y empresas del sector privado para que estrechen su colaboración "con el fin de superar las barreras que obstaculizan el despliegue de las energías limpias".

Iberdrola, aliado de Windar, opta a doblar su cartera de eólica marina en Francia

El despliegue del sector de la eólica marina en Europa ha encontrado en Francia un nuevo filón y la empresa española Iberdrola, que tiene a la firma avilesina Windar Renovables como uno de sus proveedores de referencia, quiere aprovechar todas las oportunidades que brindan la cercanía de las costas del país vecino y la buena disposición del Gobierno de Emmanuel Macron para tomar una posición dominante en ese mercado.

Según han comunicado responsables de la compañía eléctrica en Francia a la prensa española en el transcurso de una visita al parque eólico marino de Saint-Brieuc (en construcción), Iberdrola opta a la construcción en Francia de al menos dos parques eólicos offshore (acuáticos) –Dunkerque y Bretaña Sur– que totalizan una capacidad de producción eléctrica de 1,25 gigavatios (suficientes para proporcionar luz a más de 1,7 millones de personas).

Más allá del mero deseo de lograr ser la elegida para el desarrollo de esos proyectos, la compañía que preside Ignacio Galán ha pasado el primer corte de ambos y está preseleccionada entre las finalistas. Ha comenzado por tanto la fase de trabajo con el Gobierno francés en las especificaciones técnicas, la gestión ambiental del impacto de la instalación en la pesca y la propuesta económica.

A favor de la multinacional española juegan hechos como su experiencia en la eólica marina y la ejecución en marcha del parque eólico marino de Saint-Brieuc, con una potencia nominal de 496 megavatios (dará luz a 835.000 habitantes de Bretaña). Solo este te parque, ahora en obras, ha dado dos años de carga de trabajo a Navantia en Ferrol y Windar Renovables en Avilés, a las que se contrató la construcción de las estructuras que van a dar soporte a los aerogeneradores.

De ser Iberdrola la empresa elegida para el desarrollo de esos proyectos, la puerta en servicio de los parques eólicos daría trabajo para al menos cuatro años a las factorías suministradoras de componentes (fundaciones, jackets y tramos de transición) como Windar Renovables, que bien en solitario o a través de su consorcio con Navantia es proveedor de referencia de Iberdrola.

Se da, además, la circunstancia de que uno de los parque eólicos marinos en Francia al que opta Iberdrola, el proyectado en el sur de Bretaña (South Brittany) será el primero flotante que se construya en Francia. Esta peculiaridad es importante para la curva de aprendizaje de la empresa; la posibilidad de desarrollar un proyecto de energía eólica marina flotante a escala comercial es relevante para la compañía, según destacan sus responsables técnicos, para verificar la eficacia de la tecnología en desarrollo para este tipo de parques, que son los únicos que se podrían instalar en aguas del mar Cantábrico dada la profundidad de su aguas.

La construcción de eólica offshore flotante en el Norte de España es una reiterada demanda del sector, que se beneficiaría en términos logísticos de la cercanía de los talleres a los puntos de entrega de las piezas.

La obra del parque eólico bretón con piezas avilesinas llega a su ecuador

Los trabajos que se llevan a cabo en la bahía de Saint-Brieuc (aguas francesas del canal de La Mancha) para construir el parque eólico marino del mismo nombre están a punto de llegar a su ecuador y según la empresa promotora, entrará en servicio en el plazo previsto: mediados de 2023. Según el director del proyecto, Rafael Vara, ya están incrustado en el lecho marino 94 de los 190 pilotes que soportarán el peso de los 62 aerogeneradores que tendrá el parque y la subestación eléctrica que recibirá toda la electricidad que produzca cada uno de ellos para enviarla a tierra una vez transformada en corriente alterna de 125 kilovoltios.

Todos estos pilotes, de longitudes que varían entre 20 y 45 metros, han sido fabricados en los talleres avilesinos de Windar Renovables. Asimismo, ya están colocados en sus posiciones 24 de las 62 jackets (estructuras de soporte de los aerogeneradores) y sus correspondientes tramos de transición (donde se apoyarán físicamente los fustes de los molinos).

Las primeras se construyeron en el astillero de Navantia en Fene (Galicia) con participación de Windar y los segundos, como los pilotes, en Avilés. Rafael Vara comentó en declaraciones a medios españoles desplazados a Bretaña para ver el avance de los trabajos que en el primer año de montaje del parque hubo retrasos por falta de rodaje de los equipos encargados de la instalación y otras circunstancias imprevistas, «pero en este año hemos acelerado y estamos en condiciones de cumplir los plazos».

Además de seguir clavando pilotes y colocando jackets, en pocas semanas está previsto empezar a hacer el tendido del cable que llevará la electricidad producida a tierra.

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