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"No tenemos la culpa", claman los ambulantes que urgen regresar a Hermanos Orbón

Los hortelanos tildan de "vergüenza" y "cachondeo" que tengan que sufrir las consecuencias de "hacer una obra sin permiso"

Ambiente, ayer, durante el mercado de los lunes en la calle La Cámara. | Mara Villamuza

La reforma de Hermanos Orbón sin el pertinente permiso de Patrimonio colea y mucho. "No tenemos la culpa de que el gobierno desgobierne, no puede ser que cambien de opinión constantemente y mientras, nosotros, seguimos sin poder entrar a la plaza", afirma Antonio Jiménez, ante su puesto en la calle La Cámara. "Queremos volver y que no nos mareen", señala Pascual Hernández, a pocos metros. La opinión de los ambulantes y los hortelanos es casi unánime, no quieren pagar el pato por un "problema" que no han generado. Pensaban regresar el próximo 3 de octubre pero aún no tienen fecha y "va para largo", comentan algunos vendedores, que especulan con la posibilidad de que "vuelvan a levantar la plaza porque la obra se hizo no solo mal, sino sin permiso", como señaló Charo Fernández, nada más vender dos kilos de calabazón en su puesto del parque del Muelle.

"Están jugando hasta con nuestros sentimientos", afirma Carlos Borja, mientras ofrece una toalla "con algodón de Portugal" en Rui Gómez. En La Cámara, hay algunos vendedores que están encantados: "Nuestro puesto se ve más aquí y así vendemos", afirma Enrique Barrul, algo en lo que coincide Jesús Pisa.

Uno de los puestos de productos del campo, ayer, en El Muelle. | M. V.

Si entre los ambulantes había alguno que mantendría su puesto una vez finalice la esperada obra de Hermanos Orbón, entre los hortelanos y zabarceras, que están en el parque del Muelle, van todos a una, quieren regresar y dejar de lado las jornadas a la intemperie. "No decían que la obra estaba acabada hace unos días, pero claro resultó que no tenía permiso", señala Belén Muñiz, que sufre lunes tras lunes "un frío que pela y sin apenas vender nada".

"Nos hacen burla constantemente", asevera Ramona Vega. "Las promesas quedan en promesas", dicen algunos. Otros hablan de "vergüenza" y la hortelana Geli Curiel remarca "que todo es un cachondeo, que antes de hacer cualquier obra todo el mundo ha de pedir papeles para empezar, pero en este caso, el problema lo pagamos todos, los vecinos y los vendedores que no pueden volver a una plaza que fue cedida para el campo".

El parque del Muelle, con el suelo mojado, durante el mercado. | M. V.

La clientela apoya a las zabarceras, confían en que haya una pronta solución para "meses y meses" en el parque del Muelle. "Están sufriendo, cuando hace bueno no hay problema, pero cuando llueve y sopla el viento aquí no hay quien pare, bajo los soportales está todo el mundo resguardado", enfatiza José Luis Martínez, que quiere volver a comprar "pimientos de verdad" en la plaza de abastos.

Y así las cosas, el enfado reinaba ayer en el entorno de Hermanos Orbón, donde la mayoría quiere volver al puesto que les "pertenece".

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