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Avilés quiere ser amiga de 20.000 mayores

Una representación de personas de más de 60 años y 31 profesionales presentan 129 propuestas para que la ciudad sea "amigable", por ejemplo: más tareas de mantenimiento

Una mujer mayor observando un mural en el Festival de arte urbano el año pasado en Avilés. M. M.

Avilés es una ciudad envejecida: el 26 por ciento de los avilesinos, algo más de 20.000 personas, tiene más de 65 años. Y estos mayores saben mejor que nadie qué necesitan cuando se habla de envejecimiento activo y saludable: de ahí la presentación de 129 propuestas con las que se ha elaborado el diagnóstico del proyecto "Avilés, ciudad amigable con las personas mayores", un documento que dará pie a la elaboración de un informe que será la base de un futuro plan de acción local que deberá ser aprobado en Pleno y contará con seguimiento y evaluación continua. Entre las principales conclusiones aportadas al diagnóstico –en el mismo participaron 85 mayores de 60 años y 31 profesionales de 25 entidades, distribuidos en diez grupos focales– hay alusiones a espacios al aire libre y edificios, transporte, vivienda, participación social, respeto e inclusión, participación ciudadana y empleo, comunicación e información, servicios sociales y salud.

Como ejemplo de sugerencias de los mayores avilesinos: más labores de vigilancia y mantenimiento, reducir el coste del parking del Hospital Universitario San Agustín, retomar actividades en residencias o impulsar la participación juvenil figuran entre las 129 propuestas de mejora. Destacan asimismo otras medidas como sincronizar los semáforos para adecuarlos al paso de personas mayores y con escasa movilidad, promover servicios de taxi compartido, notificar la renovación de sepulturas, reducir el "papeleo" y tiempo de espera para el acceso a una residencia o salas de baile.

El Proyecto Ciudades Amigables con las Personas Mayores forma parte de la estrategia de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para la década del Envejecimiento Saludable (2021-2030), en el marco de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. En España, el proyecto es coordinado por el Imserso y actualmente cuenta con más de 200 ayuntamientos adheridos, entre ellos el de Avilés. Ayer, la alcaldesa, Mariví Monteserín, y la concejala Nuria Delmiro, así como personal técnico municipal, presentaron el citado diagnóstico, con el que se perseguía la participación de este sector de la población en la toma de decisiones con el fin último de promover un envejecimiento saludable y activo.

Las principales conclusiones del diagnóstico en lo que se refiere a espacios al aire libre y edificios: "Las personas mayores participantes definen Avilés como una ciudad acogedora, limpia, tranquila, segura, con amplias zonas de paseo y descanso, en la que se han hecho importantes mejoras en cuanto a accesibilidad e imagen", dice el informe. Que agrega: "Reclaman de forma urgente (en todos los grupos focales) más labores de vigilancia, reparación y mantenimiento. Piden más iluminación en los accesos con riesgo de caídas (escaleras) y seguir eliminando barreras arquitectónicas". Echan en falta también determinados recursos: fuentes, baños públicos, bancos (más cómodos) y lamentan la suciedad provocada por excrementos de mascotas. A modo de resumen: piden equilibrio entre la estética y seguridad, una ciudad construida con materiales naturales y espacios públicos cuidados por todos.

En cuanto a transporte público, bien conocido por muchos mayores de Avilés, especialmente de los barrios periféricos, los ancianos avilesinos denuncian "la falta de atención personalizada, el abandono de la estación (autobús) y el aparcamiento (FEVE), la complejidad de las máquinas habilitadas para obtener billetes y la barrera que suponen los tornos de acceso en los principales servicios de transporte".

Respecto al epígrafe de vivienda, los mayores avilesinos valoran residir en su propia casa mientras sea posible. Respecto a los centros residenciales perciben, según el diagnóstico, que el tiempo de espera es largo y habría que mejorar la tramitación para reducir "el papeleo" y el tiempo de espera. Manifiesta desconocer otras fórmulas alternativas como la vivienda compartida y mejorarían el precio de la vivienda en la ciudad, que consideran caro. En este caso, el grupo de profesionales que participó en los grupos de trabajo incide especialmente en la conveniencia de continuar eliminando barreras arquitectónicas tanto en el exterior como en el interior de edificios públicos y privados.

En el cuarto punto analizado está la participación social. Indican que la oferta de servicios y actividades no es fácilmente accesible para las personas mayores. Desconocen, con carácter general, la amplia oferta de actividades y servicios programada desde las diferentes organizaciones, entidades y asociaciones (públicas y privadas). Destacan también la falta de relevo en éstas (asociaciones de todo tipo, abocadas en muchos casos a desaparecer), la alta demanda de plazas para mayores en la oferta deportiva y la necesidad de retomar y renovar actividades en residencias y centros de mayores, que se pararon desde la pandemia.

Respecto a la inclusión social, los profesionales destacan el problema de la soledad y el modo en que ésta afecta sobre todos a las mujeres, el incremento en el riesgo de sufrir problemas de exclusión de las mujeres de mayor edad y el escaso reconocimiento público que se hace a la contribución de las personas mayores en Avilés. En sexto lugar figura la participación ciudadana y, en este caso, los mayores proponen promover el voluntariado entre vecinos o fomentar los intercambios intergeneracionales. En cuanto a comunicación, los mayores señalan como una "barrera" la página web municipal.

En último lugar analizaron los servicios sociales y de salud. En general tienen buena percepción del funcionamiento y atención tanto en el Hospital de Avilés como en el San Agustín, aunque denuncian el "paso atrás" que ha sufrido la atención sanitaria. En este apartado proponen, respecto a servicios sociales, más espacios y salas de baile o un sistema que actúe como recordatorio de citas. A nivel sanitario reclaman la figura del médico de familia de confianza, entre otras cuestiones con las que ahora Avilés trabajará en un plan de acción para unos 20.000 vecinos para los que se están cosiendo los hilvanes de una ciudad más "amigable" con los mayores.

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