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Concejos

Un arquéologo halla indicios de la existencia de un asentamiento medieval en el valle de Pillarno

Iván Muñiz inicia un proyecto de investigación espoleado por las huellas de una fortificación, un antiguo monasterio y una zona campesina

CHARLA DE IVAN MUÑIZ EN EL VALEY MARA VILLAMUZA

El arqueólogo Iván Muñiz tiene otro proyecto de investigación entre manos; su atención se fija en el valle de Pillarno, y como el castillo de Gauzón, la época histórica también es medieval. Ayer lo presentó en el Valey de Piedras Blancas. Para su nuevo plan, Muñiz ha indagado entre escrituras medievales, la memoria oral y fotos aéreas y ha determinado que existe un espacio arqueológico del que dan fe varios indicios situados en un radio de unos 300 metros alrededor de un promontorio "situado en un lugar estratégico con vistas a todo el valle". En ese entorno ha localizado lo que el arqueólogo denomina "tres hitos representativos": un asentamiento fortificado, un monasterio prerrománico y un espacio campesino.

Sobre el asentamiento fortificado o "fortaleza de Peña Constante", Muñiz no descarta la existencia de un castro "en un enclave muy complejo de cerca de 10.000 metros cuadrados con un recinto superior y una plataforma inferior, y distintos indicios de una cultura de jerarquías, esas evidencias insinúan un momento de ocupación alto-plenomedieval".

La segunda parte es el monasterio prerrománico de Santa Marina "una edificación fundada por una familia de magnates del valle de Pillarno que se cita en el siglo XI, pero que había desaparecido. Investigaciones previas atribuyen al edificio la ventana prerrománica conservada en la iglesia parroquial y la pila bautismal donada al Ayuntamiento", según palabras del arqueólogo, que entiende que, de por sí, el hallazgo del solar donde se enmarcaba "ya es una noticia importante". Y lo explica: "No hablamos de los edificios prerrománicos conservados, propios de reyes y aristócratas, sino de la arqueología de un prerrománico rural que casi se ha extinguido, el de los señores que representaban el poder local en los valles". Este espacio comparte terrenos con la fortaleza, continúa Muñiz, que ve en la zona "grandes posibilidades de análisis histórico sobre la formación de la sociedad medieval".

Muy próximo está el tercer hito, el asentamiento de Guiliulfo, una zona campesina "donde la familia asociada al monasterio llevó a cabo una venta de tierras en el siglo X". Su ubicación está frente al asentamiento fortificado, en una colina más elevada. "Estamos ante las primeras huellas de una arqueología compleja, de la punta de la pirámide en la que debe profundizarse", apunta Muñiz, que ha denominado a este entorno "paisaje arqueológico medieval del valle de Pillarno".

El arqueólogo apela a analizar la historia de manera integral "desde abajo, y potenciar otras sensibilidades patrimoniales" y atender al paisaje como "monumento social". "Esto supone un enorme desafío, porque las huellas materiales se difuminan en el paisaje", concluyó.

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