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Los nuevos propietarios del antiguo edificio de Geninfor quieren habilitar dos viviendas

La solicitud de licencia para adecuar el inmueble de la calle Galiana, que aborda el lunes la Junta de Gobierno, cuenta con informes favorables

El edificio de los números 2 y 4 de la calle Galiana. MARA VILLAMUZA

Los nuevos dueños del antiguo edificio de Geninfor, situado en pleno casco histórico avilesino, quieren rehabilitarlo para viviendas y un bajo comercial. La junta de gobierno local abordará en la reunión de este próximo lunes la solicitud de licencia para adecuar el inmueble de los número 2 y 4 de la calle Galiana y todo apunta a que el trámite tendrá luz verde, puesto que los informes emitidos por los servicios técnicos y jurídicos son favorables.

Lo que plantea la actual propietaria es una rehabilitación sin demolición para destinar el edificio a uso residencial. En concreto está previsto habilitar dos pisos y un local comercial de 151,69 metros cuadrados de superficie.

Fue en estos inmuebles donde la sociedad Toscana Venture intentó hace unos años poner en marcha un centro de ocio y oficinas que sumaban 872 metros cuadrados. Aquella inversión se acabó esfumando tras una disputa judicial con una comunidad de vecinos. La idea era entonces poner en marcha en pleno casco histórico una cafetería sin música amplificada con salas polivalentes para exposiciones y reuniones, oficinas privadas y una terraza en un patio interior. Aquellos promotores renunciaron finalmente al proyecto avanzado 2017, tras el pleito que dio la razón a los vecinos, y el edificio salió de nuevo al mercado en casi medio millón de euros.

Finalmente no habrá inversión empresarial en ese inmueble que tanto dio que hablar a principios de siglo, después de que la empresa Geninfor realizase unas obras ilegales que atentaban contra la ley del Patrimonio Histórico y que infringían la normativa municipal. El juzgado de lo contencioso administrativo número 1 de Oviedo dio por probado en una sentencia en 2002 que el Ayuntamiento había actuado de mala fe en aquella operación (las actuaciones se llevaron a cabo siendo concejal de Urbanismo un trabajador en excedencia de la propia empresa Geninfor). Se condenó al Ayuntamiento a demoler las obras ejecutadas y a suspender la actividad en la edificación. El inmueble volverá a tener vida, pero ahora como vivienda.

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