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Fernando Ruiz Llorente | Juez y portavoz de la Asociación «Francisco de Vitoria» en Asturias

"La juventud desconoce que puede haber delito en compartir fotos"

"Hay un gran desconocimiento de la justicia; nos preguntan si el mazo para los juicios nos lo dan o tenemos que comprarlo"

Fernando Ruiz Llorente, en la sala de vistas del Juzgado de lo social número 1 de Gijón. Ángel González

Fernando Ruiz Llorente, magistrado titular del Juzgado de lo social 1 de Gijón y portavoz de la Asociación de Jueces "Francisco de Vitoria", visitará este mediodía el colegio Principado de Avilés, donde impartirá una conferencia con charla coloquio a los alumnos de los últimos cursos de la ESO, en el marco del programa "Embajadores de la Justicia" que tiene en marcha el colectivo judicial.

–¿Cuál es el objetivo de esta actividad?

–En España hay, en general, poca cultura institucional y los jueces somos unos grandes desconocidos para la ciudadanía en general. Así que este programa lo que intenta es acercar la justicia a los más jóvenes para que entiendan su importancia y trascendencia en la vida cotidiana del país.

–¿Y cómo lo hacen?

–Primero les explicamos qué es el Poder Judicial, la separación de poderes, quiénes son los operadores jurídicos y la misión y la labor de cada uno de ellos, y después utilizamos una adaptación del Código Penal para explicarles a los jóvenes que algunas actuaciones, aunque pueda parecerles intrascendentes y divertidas, pueden tener consecuencias.

–¿Por ejemplo?

–Las redes sociales y el uso de los móviles. Compartir imágenes puede llevar peligros asociados de tipo penal, y la juventud desconoce esas consecuencias. También les explicamos que puede conllevar sanciones importantes e incluso reclusión la posesión y venta de drogas.

–Ha habido condenas de trascendencia regional y nacional compartir imágenes en redes sociales y en teléfonos móviles.

–Sí, pero el problema es que reciben mucha información pero no la procesan. Sin embargo, creemos que si es un juez el que se lo cuenta, cala más entre ellos y les surgen dudas sobre sus propias acciones y si pueden tener consecuencias. Antes había periódicos en casa, se veían informativos y se comentaban las noticias. Ahora todo es a través de redes sociales y existen las "fake news", las noticias falsas, que lo inundan todo, y como lo más cómodo es quedarse con lo que a uno le gusta oír y contrastar e informarse lleva tiempo, pues hay mucho desconocimiento. Si eso ocurre entre la población adulta, imagínese entre la juventud.

–¿Y cómo reacciona el alumnado cuando escuchan que algunas de sus acciones, que consideran inocentes, pueden ser delictivas?

–Se ríen nerviosos, pero el feedback es muy positivo. Procuramos que la imagen sea natural, tanto en la forma de vestir, sin toga ni corbata, como en la manera de expresarnos, porque lo que interesa es que se entienda bien lo que les queremos contar Una vez que se sienten cómodos, empiezan a hacer preguntas.

–¿Y qué preguntas plantean?

–Les interesa mucho lo que tiene que ver con las fotografías en redes sociales y en los móviles y qué pasa si les descubre la policía con hachís, por ejemplo. Por ejemplo, un joven preguntó: ¿Y si voy con una moto trucada y me pillan, puedo ir a la cárcel? Bueno, esa es bastante significativa, ¿verdad? Pero hay otras, como si ponemos peluca para los juicios, o si el mazo nos lo regalan o tenemos que comprarlo nosotros... Una imagen muy alejada de la realidad.

–Cuando se les explica que algunas acciones pueden ser delictivas y acabar en un centro de menores, ¿cómo reaccionan?

–Les explicamos que la experiencia en centros de menores y penitenciarios no es desde luego agradable. Yo les cuento que en las prácticas he estado en centros de este tipo y que en ellos, si tienen problemas, se van a acrecentar, y si no los tienes, los tendrás. No se trata de ir como el coco, pero sí de que sean conscientes de que lo que puedan hacer puede tener consecuencias muy serias.

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