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Fernanda del Castillo Arévalo Presidenta de DMD Asturias, la asociación Derecho a Morir Dignamente

"Solo 9.191 personas han registrado su testamento vital en Asturias: no llegamos ni al 1% de la población"

"Si una persona no está capacitada, la forma de tener acceso a la eutanasia es si hay unas instrucciones previas donde se haya especificado"

Fernanda del Castillo, ayer, en el Centro de Servicios Universitarios. MARA VILLAMUZA

La presidenta de DMD Asturias, la asociación Derecho a Morir Dignamente, Fernanda del Castillo Arévalo, ofreció ayer una conferencia en el Centro de Servicios Universitarios sobre el testamento vital, qué es y cómo solicitarlo.

–¿Qué es el testamento vital?

–Es un documento legal por el que una persona mayor de edad, capacitada y de forma libre, sin presiones, deja por escrito cómo quiere ser cuidado o qué cuidados quiere recibir o, lo que la mayoría dice, qué cuidados no quiere recibir en caso de tener un proceso en el que no pueda tomar decisiones porque se haya perdido la capacidad y ante un proceso irreversible. Eso es el testamento vital o instrucciones previas, que es como se llama en Asturias.

–¿Qué se debe hacer para iniciar este proceso de solicitud?

–Lo primero que hay que tener son los documentos necesarios. Estos se pueden pedir en un centro sanitario. Puede ocurrir que la persona que atienda en ese momento y por la razón que sea, porque sea nueva en el puesto, por ejemplo, no lo sepa. Pero se debe insistir porque así viene recogido en el decreto: que se pueden solicitar en los centros sanitarios. Otra forma es entrar en la página web de Astursalud, en el epígrafe de instrucciones previas, y ahí viene toda la información detallada y los documentos a descargar. Y la tercera forma sería ir a nuestra página web, Derecho a Morir Dignamente, donde hay un apartado específico. Además de información se pueden descargar los documentos con una propuesta que hace DMD y que, lógicamente, se puede coger total o parcialmente o modificar lo que se quiera según desee cada persona.

–¿Hacen falta testigos?

–Hay tres formas de hacerlo. Una, ante notario, que no es gratis. Otra, pedir cita en la Consejería de Salud, donde se realizan instrucciones previas; ahí no hacen falta testigos. Son muy amables y funciona muy bien. La tercera forma sería con tres testigos que deben firmar y dejar constancia de su DNI, pero no hace falta que ellos vayan a ningún sitio.

–Una vez registrado: ¿nadie puede decir lo contrario de lo escrito en estos documentos?

–Esos documentos van al registro nacional y, una vez que está todo incorporado al sistema, en las historias clínicas de las personas aparecen un icono que indica que se tienen instrucciones previas. Y sí, es un documento legal que, si se incumple, puede tener consecuencias legales. La importancia del testamento vital es, primero, que se cumplen las decisiones de la persona según sus valores, creencias, biografía, lo que cada persona entiende que debe ser su final. Luego tiene valor añadido, que es para la familia. En un trance de un accidente, por ejemplo, el tomar decisiones es muy difícil, la familia puede no ponerse de acuerdo… Y ahí está el testamento vital. Otro valor añadido es que, con la entrada en vigor de la ley de la eutanasia, si una persona cree que puede acogerse a la misma porque cumple los requisitos, debe estar capacitada. Si no está capacitada, la única forma de tener acceso a una eutanasia, y así viene recogido en la Ley, es si hay un testamento vital donde se haya especificado eses deseo.

–¿Y con la ley de la eutanasia han apreciado un aumento de registros de testamentos vitales?

–Si, efectivamente, lo estamos notando mucho. Hacemos talleres y vienen más personas, nos escriben, nos llaman preguntando dudas y sí, nos consta que hay mayor número de personas interesadas. Pero es como todo. Alguien que fuma sabe que tiene que dejar de fumar, pero primero tiene que tomar la decisión, reflexionar… A veces se deja porque hay otros asuntos prioritarios. Hay dos documentos oficiales en Astursalud, uno en blanco, para que la persona exprese lo que quiera con sus palabras, y otro orientativo donde se marcan cruces en los ítems que te ponen, porque no es fácil para alguien que no sabe de estos temas ponerse en situación. Nosotros, en el que tenemos, como decía, tenemos un modelo muy enfocado a pérdida de capacidad por demencias, aunque también se tratan otros aspectos que puede ayudar a la gente a realizarlo.

–¿Cuántas personas han registrado su testamento vital en Asturias?

–Los registros salen de forma trimestral. El último es de octubre y había 9.191 personas registradas en Asturias; es decir, no llegamos al uno por ciento de la población.

–¿Por qué cuesta tanto llegar a la población?

–Deberíamos tenerlo todos porque no sabemos qué nos va a pasar a la vuelta de un segundo. Pero hay muchos motivos. Por un lado no hay costumbre de hablar de morir, de la muerte, es un tema tabú, si alguien saca la conversación se le manda callar. Luego hay mucha gente que no conoce la existencia de este documento. Luego los sanitarios sí conocen el documento de instrucciones previas, pero no informan, no está incorporado a la práctica sanitaria. Y la administración tampoco se ha puesto las pilas. La Consejería está dando pasos y están trabajando en este sentido y creo que en 2023 se notará.

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