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Medio Ambiente da luz verde a la última fase de desmantelamiento de Baterías

El trámite permite a Sepides solicitar licencia al Ayuntamiento para empezar a demoler a principios de 2023 las estructuras de hormigón

El techo de una de las baterías de coque a demoler. Ricardo Solís

La Consejería de Medio Ambiente ha dado luz verde a la última fase de desmantelamiento de las baterías de coque, el trámite por el que esperaba la dueña de las instalaciones (Sepides) para poder solicitar al Ayuntamiento de Avilés la correspondiente licencia, el último paso para poder meter la piqueta en el complejo siderúrgico. La intención de la sociedad es poder comenzar en los primeros meses de 2023 la fase dos del desmantelamiento, que consiste en el derribo de las estructuras de hormigón; en suma, supondrá borrar Baterías del "skyline" avilesino. Solo quedará en pie, como testigo de la actividad de la coquería, el gasómetro Este.

La UTE Erri Berri-Afesa, adjudicataria de los trabajos, afronta estos días la recta final de la fase uno del contrato de desmantelamiento, la que abarca el desmontaje de los tanques y cubetos y clave para evitar impactos negativos sobre el medio ambiente. Estos trabajos, que arrancaron el pasado junio, consisten en la limpieza, descontaminación y achatarramiento del parque de tanques de benzol, el parque de tanques de alquitrán, la carga de camiones y el depósito de purgas, el parque de tanques de sulfúrico y sosa, los slops de depósitos de aceite y la fábrica de benzol.

Las previsiones de Sepides pasan por enlazar ambas fases: el desmontaje de tanques y cubetos (el plazo de ejecución de esta fase es de seis meses, y los trabajos arrancaron a mediados del pasado junio) y comenzar a continuación el derribo de las estructuras de hormigón. Desde la sociedad apuntan que esa primera fase no estará rematada hasta principios de 2023 (inicialmente estaba previsto rematarla en diciembre), pero "acto seguido" se continuará con la segunda.

Con la resolución favorable de Medio Ambiente en mano, Sepides tiene que tramitar ahora ante el Ayuntamiento de Avilés la correspondiente licencia para proceder al derribo de las baterías de coque, apagadas desde finales de 2019. Con ese permiso municipal quedará desbloqueado el derribo definitivo.

La sociedad que gestiona los terrenos de la extinta Ensidesa (Sepides) mantiene su previsión de acabar con la demolición a finales de 2023 y de que la futura urbanización esté lista en la recta final de 2024. En esa gran bolsa de suelo liberado se pondrá en marca un parque estratégico desde el punto de vista de la innovación y la sostenibilidad.

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