El aeropuerto de Asturias perdió este lunes a su 'ángel', Ángel Suárez-Valdés Fernández, por todos conocido como "Angelín el de Iberia", con la redonda cifra de 50 años de servicio con la compañía, siendo el único de aquel reducido primer grupo que inauguró las instalaciones de Santiago del Monte en 1968. Tenía 74 años y no fue capaz de superar una larga enfermedad que mantenía en vilo a todo su entorno.

Nacido en San Román de Candamo, Ángel se trasladó a vivir a Avilés con 8 años, ya que varios de sus hermanos mayores (eran ocho en total) empezaron a trabajar en Ensidesa. Estuvo dos años en la Escolanía de Covadonga, hizo el bachillerato en Avilés y al cumplir los 18 años empezó a trabajar para el Ministerio del Aire, en las obras de construcción del aeropuerto.

"El aeropuerto es mi casa", subrayaba en una entrevista publicada en este diario con motivo de las bodas de oro del aeródromo asturiano. Ángel estaba considerado como un "hacha" de las nuevas tecnologías, pues había vivido el "despegue" del aeropuerto, desde su nacimiento, cuando solo había un vuelo por la mañana y otro por la noche, hasta la actualidad, con más de un millón de pasajeros al año. En las instalaciones castrillonenses ha visto de todo.

Su trabajo le ha permitido tratar a personajes del mundo de la política, de la empresa, de la farándula...

En su matrimonio, hace algo más de 10 años, fue premonitorio también el aeropuerto. Allí conoció a la que hoy es su viuda, Pilar Castro Cimdevilla, gracias a la cancelación de un vuelo

La capilla ardiente permanece instalada en la sala 1 del Tanatorio El Salvador, de Oviedo.

La misa funeral será este miércoles, 7 de diciembre, a las doce de la mañana en la iglesia de San Nicolás de Bari, en Avilés.