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Recta final de la rehabilitación de la antigua iglesia de San Juan, aún sin uso decidido

Las labores de conservación se aceleran, con el interior prácticamente concluido | "La acústica es fantástica", destaca la Autoridad Portuaria

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Marián Martínez

Marián Martínez

Avilés

Los andamios rodean por completo la iglesia de San Juan, y las labores de rehabilitación integral del edificio, desacralizado en 2008, estarán listas para su inauguración el próximo mes de marzo, unos dos meses antes de lo establecido en el contrato de la Autoridad Portuaria con la compañía Cabero Edificaciones, con un presupuesto de 468.878 euros (IVA incluido).

Hasta ahora se ha derribado el edificio de la rectoral y se han recuperado el interior de la iglesia y los claustros. Queda pendiente la obra de marquetería, las vidrieras y el campanario. Otro aspecto importante aún por dilucidar es el uso que se le dará al inmueble.

Recta final de la rehabilitación de la antigua iglesia de San Juan, aún sin uso decidido

Recta final de la rehabilitación de la antigua iglesia de San Juan, aún sin uso decidido / Marián Martínez

El presidente de la Autoridad Portuaria, Santiago Rodríguez Vega, visitó ayer las obras acompañado del director del Puerto, Ramón Muñoz-Calero; del arquitecto responsable del proyecto de conservación, José Ramón Fernández Molina; del consejero delegado de la empresa adjudicataria, Javier Cabero, y de personal del departamento de infraestructuras portuarias.

El nombre original de la conocida como iglesia de San Juan es Santa María del Carmen de la Dársena. José Ramón Fernández Molina relató que el proyecto, del arquitecto Ignacio Álvarez Castelao, data de 1944 y "es un ejemplo de los primeros apuntes a la arquitectura modernista en un momento de dictadura franquista. Recrea lo que sería un espacio industrial, un hangar, ejecutado con técnicas y materiales tradicionales, propios de aquella época, pero inspira la arquitectura ‘gaudiniana’ y su escuela".

La construcción fue promovida por los residentes de aquella época, por lo que la antigua iglesia, catalogada con nivel de protección integral por los ayuntamientos de Avilés y Castrillón, tiene valor patrimonial", señaló el arquitecto.

El paso del tiempo, las condiciones medioambientales y el tráfico portuario provocaron un progresivo deterioro en el inmueble, con humedades y grietas tanto en el interior como en el exterior del edificio, la desaparición de carpinterías, desconchados de carga y pintura en las fachadas exteriores y cerrajería en mal estado. Sin embargo, su cimentación, es sólida.

Recta final de la rehabilitación de la antigua iglesia de San Juan, aún sin uso decidido

Recta final de la rehabilitación de la antigua iglesia de San Juan, aún sin uso decidido / Marián Martínez

Hubo que eliminar la rectoral, de "irrelevante valor arquitectónico", y se va a recuperar un espacio de la logia que se cubrirá con un elemento nuevo. Se mantienen los muros originales en los laterales del claustro, y se analizarán las vidrieras para encargar las nuevas manteniendo los tonos interiores de cambios de color. También se recuperarán el campanario y la campana. Además, se conservarán los elementos interiores, incluidos el antiguo altar, el gran crucifijo y el confesionario.

Si el primer reto es la conservación preventiva del edificio, el siguiente será su adecuación funcional, para lo que se debe despejar el uso al que se quiere dedicar. Ya hubo un proyecto en 2015, con una propuesta de distribución interior modernista para alojar los servicios y al personal de estiba, pero finalmente se descartó.

El presidente de la Autoridad Portuaria señaló que el uso aún está por decidir. Y es que, con la reordenación de ese espacio y la ampliación del área de operaciones del puerto, la antigua iglesia ha quedado entre naves colosales de los operadores; para llegar hasta ella es necesario recorrer todo el muelle, lo que dificulta la posibilidad de que el edificio pueda estar abierto al público. Lo mismo ocurre si la idea fuera convertirlo en centro de interpretación del puerto. Lo que sí es seguro es que "la acústica es fantástica", con lo que sería un lugar ideal para celebrar eventos musicales, como actuaciones de coros polifónicos.

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