Nueva alarma entre los vecinos de Salinas por un hombre atrincherado en su piso. Poco antes de las seis de tarde de este martes agentes de la Guardia Civil, Policía Local de Castrillón y un equipo médico con una ambulancia se desplazaron a la calle Doctor Carreño de la localidad castrillonense donde un hombre de unos 40 años permanecía encerrado en su vivienda tras haber llamado al 112 Asturias en estado de gran nerviosismo alertando de un intento autolítico. Inmediatamente se movilizó a una patrulla de la Benemérita así como efectivos del cuerpo local que únicamente obtuvieron por respuesta del hombre que se negaba a abrir la puerta y a salir de la vivienda y a que entrase cualquier otra persona en la vivienda.

Se trata del mismo hombre que el pasado verano obligó a movilizar a una decena de agentes de Unidad de Seguridad Ciudadana de la comandancia de Gijón de la Guardia Civil, en aquella ocasión en un piso de la calle Castillo de Gauzón de Piedras Blancas donde se encontraba con un ariete y gritando "vamos, vamos, vamos", según contaron testigos presenciales. Se encontraba en el inmueble con su padre.

Quienes vivieron los hechos del pasado julio aseguraron haber escuchado un golpe seco "que retumbó" e, inmediatamente, un lío de voces que llegaba hasta la calle. Cuando los agentes redujeron al hombre "alterado psíquicamente", en palabras de la Guardia Civil, al único que se escuchó hablar fue al causante del operativo policial que sembró la alarma en la capital castrillonense. "Tengo dignidad, quiero bajar sin esposas", dijo el hombre, según señalan los mismos testigos consultados. Finalmente, el hombre entró en la ambulancia que le estaba esperando en el portal y que le condujo al Hospital San Agustín.