Suscríbete La Nueva España

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La venta de 53.000 kilos de pescado en Avilés reflota un mercado desabastecido

Los pescaderos y mayoristas celebran la recuperación de la oferta, que cayó en picado tras siete días con la flota amarrada por el mal tiempo

El personal de la rula de Avilés verifica que todo está en orden en la cinta transportadora que conduce el pescado a la cancha donde los compradores, al fondo, pujan por la mercancía. María Fuentes

La pobre imagen que ofrecieron en días pasados los mostradores de las pescaderías asturianas, huérfanas de producto autóctono que exponer, contrastará probablemente con el esplendor que recobrarán hoy mismo, gracias en buena medida a la venta ayer en la rula de Avilés de 53.000 kilos de pescado variado, "el triple que un día normal", según los responsables del complejo pesquero avilesino.

Ese "maná pesquero" servido en cajas que pesan de promedio diez kilos y sirve para acabar con el desabastecimiento del mercado es el fruto del trabajo de los pescadores en las últimas horas y el pasado fin de semana, autorizado excepcionalmente por la dirección general de Pesca del Principado como hábil para faenar en consideración al hecho de que la flota había estado siete día amarrada a puerto debido al temporal que azotó el Cantábrico y dejó olas de hasta 8 metros y vientos superiores a 85 kilómetros por hora.

Los pescadores, según lo que ayer comentaron en los corrillos de la rula de Avilés, están contentos de que se les permitiera pescar el sábado y el domingo "pese a que no hubo mucho pescado". El sábado, cuentan, "se pescó algo" pero el domingo "muy poco debido a la acción de las corrientes", un problema, este de las fuertes corrientes, del que los pescadores llevan quejándose desde Navidad.

José Luis Martínez, pescadero de Cangas del Narcea, echando un vistazo al género antes de la subasta vespertina. | María Fuentes

La subasta pesquera de ayer por la tarde estuvo muy animada, con abundancia de merluza y también de gallos, pota... "De todo un poco", resumió el jefe de cancha de la rula, Jorge Fernández. "Esperemos que el tiempo se estabilice y en los próximos días puedan pescar más", remarcó Aurelio López, de la firma sierense Pescados Nava.

La subasta de pescado empezó una hora antes de lo normal, concretamente a las 16.00 horas y hubo pescado traído a puerto por barcos de todas las artes. En total se "inyectaron" a los mercados minorista y mayorista 53.000 kilos de producto fresco, en su mayoría merluza procedente de aguas comunitarias que se ruló a primera hora de la mañana. También congrio, pixín, faneca, lubina, potarro... Los ejemplares de besugo capturados en las últimas horas y los salmonetes se llevaron la palma en cuanto a valoración económica de los compradores que, en líneas generales, "pagaron bien" por un pescado que necesitaban como el agua de mayo para alimentar la cadena comercial.

La flota asturiana de artes menores solo podrá pescar este año 6.978 kilos de chicharro

El Ministerio de Pesca y Alimentación aplica desde este pasado lunes un nuevo reparto de pesca de jurel (chicharro) entre las provincias del Cantábrico y cuadrante noroeste peninsular para los barcos que faenen con artes distintas al arrastre y al cerco en 2023 (éstos disponen de reglamentación y cupos propios asignados).

La distribución figura en una resolución publicada el pasado sábado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) y afecta a un cupo total de 94.950 kilos de la especie. La normativa establece un límite máximo de pesca de 30 kilos de chicharro por barco a la semana, siempre para lasembarcacione que usan artes distintas al arrastre y al cerco.

ilos; Cantabria, 10.349 kilos; La Coruña, 62.812 kilos; Lugo, 3.864 kilos; Guipúzcoa, 4.263 kilos; y Vizcaya 6.684 kilos. En todos los casos, la pesquería del chicharro no se podrá hacer en 2023 de forma dirigida (es decir, siendo la especie objetivo) sino que solo están autorizadas capturas accidentales dado el mal estado biológico de este recurso pesquero.

Compartir el artículo

stats