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El pescado vuelve a reinar en la plaza tras el parón por el temporal: "Está en sazón"

La vuelta de la flota a la actividad tras el temporal multiplica la oferta de género, incluidas rarezas como los primeros bocartes del Atlántico

Luis Álvarez coloca bocartes en el mostrador de su pescadería observado por María José Álvarez. | María Fuentes

Los mostradores y las cámaras frigoríficas de las pescaderías avilesinas –como las del resto de Asturias– vuelven a estar rebosantes de pescado gracias a las capturas que de forma excepcional hizo la flota el fin de semana pasado, habilitado para faenar al objeto de compensar a los pescadores de los siete días que estuvieron amarrados a puerto por la dureza del temporal.

La vuelta a la actividad fue un alivio para los pescadores, pero también para la cadena comercial, que trabajó varios días bajo mínimos por la falta del género autóctono, el más valorado por la clientela.

"Hay de todo, en sazón y a buen precio", promociona su género el pescadero Juan Manuel Ferrero, quien se alegra de que los pescadores hayan vuelto a la faena entre otras cosas para recuperar la variedad de especies a la venta: "Barcos en la mar, como explicábamos a la gente, nunca dejó de haber porque un grupo de ellos mantuvo la actividad en lo peor del temporal, pero sí que es cierto que las lanchas de bajura amarraron y eso se notó en la cantidad de pescado que llegó a puerto la semana pasada".

El pescadero José Rojas, en el puesto de la plaza donde trabaja. | M. F.

Las pescaderías han recuperado su surtido habitual de enero e incluso lo han ampliado con la llegada, inusual para estas fechas, de una remesa de bocarte pescado en aguas del Atlántico, en la costa portuguesa. "Muy normal que llegue bocarte tan temprano no es, pero ya se sabe que con esto del cambio climático se ha vuelto todo muy extraño", razona el pescadero de La Perla Luis Álvarez. Estos primeros bocartes, "primos hermanos" de los que pescará la flota del Cantábrico en primavera, se venden a 9,99 euros el kilo.

En líneas generales "los precios están contenidos", asegura Juan Manuel Ferrero, que se hace eco de que enero suele ser un mes "propicio para comprar pescado por poco dinero".

El pescadero entra en detalles: "La merluza incluso ha bajado de precio porque llegó mucha a la rula; y con la lubina salvaje pasa lo mismo, apenas está dos euros el kilo más cara que la de acuicultura porque se subastó una gran cantidad".

Pese a la recuperación del surtido en las pescaderías, el de ayer no fue un día de multitudes en los mostradores. Hubo goteo de ventas, pero sin colas. "Todavía no acabó la cuesta de enero", justificó una clienta que ojeaba el género.

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