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El Puerto de Avilés urge poder hacer dragados por la amenaza de los temporales para su operativa

Rodríguez Vega defiende "medidas alternativas" para liberar a la entidad de la reposición de arena en la playa de Salinas

Entrada en la ría del granelero «Thalia», uno de los grandes buques mercantes que han atracado en el puerto de Avilés la última década. | Miki López

Entrada en la ría del granelero «Thalia», uno de los grandes buques mercantes que han atracado en el puerto de Avilés la última década. | Miki López / Francisco L. Jiménez

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Francisco L. Jiménez

Francisco L. Jiménez

La pesadilla recurrente del calado del canal de navegación de la ría de Avilés vuelve a quitar el sueño a los responsables de la Autoridad Portuaria. El temporal de la pasada semana, el primero de los que han de venir este otoño y el próximo invierno, ha despertado viejos fantasmas, los que atemorizan con la posibilidad de que el mar arrastre sedimentos ría arriba y los deposite en el fondo del estuario reduciendo de ese modo el calado y, quizás, comprometiendo la navegación. El presidente de la Autoridad Portuaria, Santiago Rodríguez Vega, dio la voz de alarma el pasado viernes en unas jornadas de CC OO sobre el futuro de la industria comarcal: "¿Y si un temporal ciega el canal de navegación? ¿Qué hacemos entonces?" La pregunta ha quedado flotando en al aire y el escenario que plantea es inquietante.

La pérdida periódica de calado por sedimentación es un mal endémico del puerto de Avilés consustancial a su ubicación en una desembocadura fluvial. El problema se solía soslayar hasta bien reciente realizando dragados de mantenimiento, pero ahora esas tareas están condicionadas por una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) a la reposición del volumen de árido extraído a la vecina playa de Salinas. Y la Autoridad Portuaria aún no ha hallado la forma de cumplir con ese requisito. Así han pasado dos años desde el último dragado, y considerando que históricamente se hace necesario un dragado cada lustro cada hoja que se arranca del calendario acorta el margen de actuación. Es cuestión de tiempo que se pierda calado y los barcos más grandes, los que por ejemplo traen mineral para Azsa, no puedan llegar a los muelles.

La maquinaria técnica y administrativa de la Autoridad Portuaria lleva meses intentando hallar la forma de sortear la DIA. Fracasó la vía de argumentar la ineficacia de las medidas exigidas de corrección de impacto ambiental, el Ministerio de Transición Ecológica también ha sido impermeable a los razonamientos que inciden en el daño económico que podría causar un eventual cierre del puerto o la limitación de su operatividad por pérdida de calado, se vetó el uso de la arena del último dragado para su uso en Salinas por estar "contaminada" y Costas negó al aprovechamiento de arena procedente del dragado de la ría del Eo para regenerar Salinas.

Según asegura Santiago Rodríguez Vega, "lo hemos intentado todo, pero sin éxito. Parece evidente que la DIA impone al Puerto de Avilés una condición imposible de cumplir para dragar en la ría y cada día que pasa sin solución estamos más preocupados por las consecuencias que tendría para la navegación una eventual pérdida de calado".

Desde febrero pasado, el Ministerio de Transición Ecológica tiene en su poder un plan de actuación que propuso la Autoridad Portuaria de Avilés y que se basa en una serie de medidas alternativas a la reposición de arena en la playa de Salinas. Rodríguez Vega las sigue defiendo a capa y espada.

Esas medidas son, entre otras, la financiación de investigaciones tendentes a hallar la forma de limpiar con métodos mineros la arena dragada de la ría para que se pueda usar como árido de reposición en la playa de Salinas, la ejecución de los trabajos necesarios para trasvasar periódicamente arena de la parte oriental de la playa de Salinas a la parte occidental evitando así la fuga de la misma y su entrada a la ría y, en tercer lugar, la dotación de un fondo económico para dragar arena en un área circundante de la ría de seis millas de radio y depositarla en la playa de Salinas; este fondo, considerando el volumen ya dragado en 2021 (95.000 metros cúbicos) y pendiente de aportar a Salinas sería inicialmente de 742.188 euros.

Otra de las medidas que propuso la Autoridad Portuaria de Avilés es la realización de inversiones para contener y disminuir la llegada de arena al canal de entrada a la ría. El Puerto se compromete en concreto a sufragar la redacción de los estudios y los proyectos necesarios. Y tanto es así que, como anunció Rodríguez Vega el pasado viernes y publicó ayer este diario, es inminente la licitación de la redacción del proyecto técnico para prolongar el dique-escollera de San Juan.

El aumento de la longitud del dique de la bocana no es una idea novedosa, de hecho ya se sopesó materializarla hace años. La razón para que no se hiciera es la misma que ahora siembra dudas sobre su viabilidad: la falta de dinero. El Puerto no puede asumir esa inversión con su presupuesto y ninguna otra administración parece estar por la labor. Se trata de una obra que, según la estimación de Rodríguez Vega, "en la actualidad superaría los 20 millones de euros".

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