La Escuela de Arte aspira a llegar a 200 alumnos el próximo curso coincidiendo con la ampliación

Restauración recibe récord de solicitudes en las pruebas de acceso: "Los estudios se han afianzado"

Jornadas de la ESAPA celebradas el pasado mes de abril.

Jornadas de la ESAPA celebradas el pasado mes de abril. / Ricardo Solís

I. García

La Escuela Superior de Arte del Principado de Asturias (ESAPA) vive un momento dulce. Aspira a alcanzar la cifra de 200 alumnos el próximo curso, en el que presumiblemente comenzarán las obras de la esperada segunda fase, que será la de la ampliación de sus actuales instalaciones en el parque empresarial Principado de Asturias (PEPA). Los inscritos en las pruebas de acceso crecen respecto a otros años, sobre todo, en las ramas de Conservación y Restauración donde se han presentado 11 solicitudes "lo que supone un importante aumento pese a que parezcan pocos", apuntó el director de la Escuela Superior de Arte, César Menéndez. El número de inscritos en la prueba de acceso en el área de Diseño es de 77, una cifra "habitual". Las previsiones de matriculación son halagüeñas en el centro. "De conseguir 200 alumnos estaremos ante una cifra histórica, actualmente tenemos unos 170", abunda el director del centro repartido en la sede de Camposagrado y la del polígono empresarial Principado de Asturias, más conocido como PEPA. Menéndez considera que este curso que ahora finaliza ha afianzado objetivos de la Escuela como son la difusión, la dinamización y la relación con Avilés y Asturias y las entidades públicas además de la vinculación con las empresas, donde el alumnado puede realizar las prácticas.

"Ha sido un año positivo", resume el director de la ESAPA, quien también detalló el buen resultado de las jornadas divulgativas del centro organizadas en abril. A los resultados en el ámbito educativo se suma el avance de los trámites para conseguir la construcción de la segunda fase de la Escuela de Arte en el PEPA, para que las dos ramas permanezcan unidas en el mismo campus. "Esperamos que el nuevo edificio (para Diseño, que abandonará el palacio de Camposagrado) cubra las necesidades, con talleres más amplios", apuntó Menéndez, quien ve nuevas posibilidades a la Escuela de Arte "con todo el profesorado y alumnado unido y no a dos kilómetros como ocurre ahora". De esa manera, dice, habrá más contactos y posibilidades de colaboración entre Conservación y Restauración, por un lado, y Diseño por otro.

Otro asunto que preocupa a la ESAPA son los accesos al nuevo edificio. "Tendrá que ser más ágil, contar con un servicio de autobús y peatonal y permitir una comunicación fluida con Avilés en bicicleta", señaló Menéndez, que avanzó además: "Seguiremos insistiendo en la necesidad de mejorar los accesos".

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