Las anclas del "Philippe Cousteau" de Salinas, a prueba de salitre

La restauradora Noelia Fernández interviene en seis piezas para eliminar corrosiones y protegerlas frente al ambiente marino

El equipo de Castrum, ayer, trabajando en la restauración del «Hondero Balear», en el Museo de Anclas.

El equipo de Castrum, ayer, trabajando en la restauración del «Hondero Balear», en el Museo de Anclas.

Myriam Mancisidor

Myriam Mancisidor

Limpiar corrosiones, eliminar pinturas antiguas, aplicar productos que ralenticen la citada corrosión y proteger las piezas contra el viento y, sobre todo, el salitre es el trabajo que empezó ayer Noelia Fernández, restauradora de Castrum, en el Museo de Anclas "Philippe Cousteau" de Salinas. Comenzó a restaurar la escultura "Hondero Balear", que al término de la actuación contará con una honda de cuero, que permitirá la oscilación con el viento.

En este caso se trata de una pieza de bronce a la que se le realizará una limpieza superficial de las corrosiones, una especie de manchas verdosas visibles. "Luego haremos un tratamiento de inhibición de esta corrosión y daremos a la pieza una capa de protección", explicó la restauradora, que es la segunda vez que actúa en el museo de Anclas. La primera vez fue en 2002, e intervino en las piezas que estaban más deterioradas. "Entonces hicimos cuatro anclas, entre ellas la del galeón ‘Nuestra Señora de Atocha’ y después de dos años estoy bastante contenta con el resultado aunque, como es lógico, hay que hacer mantenimiento", manifestó la restauradora. También trabajaron en "La Garza", "Paca Gómez" y el ancla del galeón Cabo de Palos.

En esta ocasión intervendrá, además de en la citada escultura de Hondero, en cinco anclas que correspondieron a los buques "Jabeque Balear", "Ciudad de Turbo", "Velasco", "Alfonso XIII", "Consulado de Bilbao". "Son anclas de hierro y hay que empezar por limpiar las corrosiones. Luego tenemos que eliminar pinturas antiguas y aplicar tratamientos. Una vez saneadas se protegerán con imprimación y pintura apta para ambientes marinos. También se sellará para evitar el impacto del salitre utilizando diferentes productos", aclaró la especialista que completará la puesta a punto de las piezas con alguna rotura con resinas especiales si es necesario.

"No hemos detectado consecuencias de actos vandálicos como la vez anterior, que incluso faltaban placas, pero sí algunas piezas algo estropeadas por actos que, a veces, no se piensan, como apoyarse para sacar una fotografía. En general lo que vemos en el Museo de Anclas "Philippe Cousteau" de Salinas es lo mismo que nos encontramos en cualquier otro museo al aire libre", señaló la restauradora de Castrum, que prevé tener terminado el trabajo dentro de dos meses. El contrato para la restauración del Museo de Anclas se realiza desde la Mancomunidad Turística.

El Museo de Anclas "Philippe Cousteau" existe desde hace tres décadas. El rey Juan Carlos I inauguró el Museo de Anclas Philippe Cousteau el 30 de septiembre de 1993. Janinne, la viuda de Philippe Cousteau, y sus dos hijos, Philippe y Alejandra, participaron en los actos de apertura del museo, que se comenzó a gestar unos años antes Agustín Santarúa.

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