La recolocación de personal de Sekurit abre un cisma en la plantilla: parte de los excluidos duda de la limpieza del proceso

Un grupo de trabajadores quiere revocar al comité por su negativa a explicar los criterios para elegir a las 36 personas salvadas del ERE

Un grupo de trabajadores de Sekurit el día que protagonizaron una manifestación por la calle de Avilés en defensa de su empleo y la continuidad de la actividad en la división de parabrisas. | Luisma Murias

Un grupo de trabajadores de Sekurit el día que protagonizaron una manifestación por la calle de Avilés en defensa de su empleo y la continuidad de la actividad en la división de parabrisas. | Luisma Murias

Francisco L. Jiménez

Francisco L. Jiménez

Varios trabajadores afectados por el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) en la división de Sekurit de la fábrica avilesina de Saint-Gobain han iniciado un proceso para revocar al comité de empresa, compuesto por miembros de los sindicatos CC OO, UGT y CSI. La razón de poner en marcha una iniciativa tan drástica, según explican los promotores, es "la negativa de los miembros del comité a convocar una asamblea informativa sobre el proceso de recolocación de los trabajadores excedentes de Sekurit". Y como telón de fondo, la sospecha de que en la elección de varios de los 36 trabajadores a recolocar en el departamento de Glass –y que por tanto se salvan del ERE– hubo "chanchullo".

A juicio de los trabajadores quejosos, que solicitaron por escrito al comité la convocatoria de una asamblea explicativa, el proceso de recolocación "no se está llevando a cabo según los términos descritos en el acuerdo alcanzado el pasado 23 de mayo y ratificado por todos los trabajadores". Tampoco se estaría cumpliendo el compromiso de la empresa, "que aseguró que no iba a dejar a ningún trabajador mayor de 50 años sin recolocar en las instalaciones de Avilés".

Estos trabajadores exigen "información acerca de los criterios que se han tenido en cuenta para la elaboración de la lista de recolocación de 36 personas publicada el pasado viernes 7 de julio" y de la que, según dicen, se vieron "sorprendentemente excluidos a pesar de cumplir con todos los criterios establecidos en favor de varios trabajadores que no cumplían ninguno de ellos".

Los trabajadores que inician el proceso de revocación de los miembros del comité –para lo que deben forzar la celebración de una asamblea monográfica– creen que han sido engañados por éstos y que los criterios utilizados para algunas de las recolocaciones son "la afiliación y el parentesco con los miembros del comité".

Dada la falta de información y "el desprecio absoluto" de los miembros del comité hacia los términos del acuerdo firmado con la empresa para cerrar Sekurit, varios de los trabajadores excluidos de la lista de recolocación en Glass tomaron la decisión de iniciar el proceso de revocación del comité con una recogida de firmas; así mismo y de manera paralela, han decidido emprender acciones legales con el fin de impugnar dicha lista "y elaborar otra de la manera más transparente y justa posible", para lo que piden la ayuda y el apoyo de las administraciones tanto locales como regionales". Dicen saber que este proceso será "largo y muy complicado", por lo que recogen el ofrecimiento de colaboración y apoyo de las administraciones y entes públicos expresado durante el periodo de negociación del ERE y que desean agradecer una vez más.

El acuerdo para el procedimiento de despido colectivo en la división de Sekurit prevé fórmulas para la generación de vacantes en el departamento de Glass de la misma fábrica (finalmente se lograron 36) y establece criterios objetivos para cubrirlas: capacidad, formación, experiencia, antigüedad en la empresa y evaluaciones de los últimos dos años, concediendo preferentemente las plazas en caso de igualdad de condiciones a los trabajadores con más de 50 años por ser considerados más vulnerables. Del análisis de la lista de seleccionados para ser recolocados y de los excluidos, los trabajadores críticos llegan a conclusiones incongruentes o inexplicables y es por eso que piden aclaraciones para que el proceso sea transparente.

La presidenta del comité de empresa de Saint-Gobain, Verónica Otero, declinó ayer hacer comentario alguno al respecto del cisma abierto por el proceso de recolocaciones dado que, según dijo, no tiene conocimiento oficial del mismo. En otros medios sindicales consultados señalaron que la "rebelión" no es tal "pues se trata solo de la postura de un trabajador" y reseñaron que el proceso "ha sido limpio y conforma a lo acordado".

El acuerdo

  • Afectados. Como consecuencia del cierre de Sekurit, los trabajadores afectados fueron 125.
  • Bajas voluntarias. Saint-Gobain abrió un periodo de solicitud de bajas voluntarias e indemnizadas en Glass para generar vacantes en las que colocar a empleados de Sekurit afectados por el ERE.
  • Jubilaciones parciales y prejubilaciones. Para generar vacantes o disminuir la cifra de afectados por el ERE de Sekurit, Saint-Gobain estableció sendos planes, uno de jubilaciones parciales en Glass y otro de prejubilaciones en Sekurit.
  • Recolocaciones en Glass. Fruto de las medidas anteriores, y otras como la internalización de actividades en el departamento de logística, se generaron 36 vacantes en Glass a ocupar por personal de Sekurit. 
  • Otras recolocaciones. Para los excedentes no recolocados en Glass, Saint-Gobain ofertó el traslado a otros centros de trabajo del grupo.

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