La iglesia románica de Sabugo "florece": los hierbajos crecen en tejado y fachada

El templo, que prevé restaurar la cubierta, presenta una notable muestra de flora

Uno de los laterales de la iglesia románica de Sabugo con hierbajos en tejado y pared.

Uno de los laterales de la iglesia románica de Sabugo con hierbajos en tejado y pared.

Myriam Mancisidor

Myriam Mancisidor

La iglesia románica de Sabugo, uno de los edificios más singulares de la etapa medieval en Avilés, ha "florecido" esta primavera: en el tejado y en la fachada hay una notable muestra de flora, que arraiga entre la argamasa que une piedras y tejas. No solo eso: en una de las ventanas hay hasta un balón de fútbol, que hace ya semanas se quedó encajado probablemente para lamento de su dueño.

La parroquia de Sabugo, que en los últimos años realizó varias limpiezas de los hierbajos que crecen a su antojo, solicitó el pasado febrero la licencia municipal para proceder a iniciar la obra de restauración de la cubierta del templo de la plaza del Carbayo, popularmente conocido como la "iglesia vieja de Sabugo" por oposición a la nueva, la que desde 1903 centraliza la actividad religiosa en el antiguo barrio marinero de Avilés. La solicitud de licencia se acompaño entonces del pertinente proyecto técnico elaborado para guiar los trabajos de restauración del tejado del templo, un documento que se ceñía entonces, como avanzó este diario, a la cubierta en tanto concluía la revisión del estado de la bóveda del edificio.

Los males que aquejan a la iglesia vieja de Sabugo ya se detectaron hace un año en forma de daños en el entramado de madera que soporta el peso del tejado, fundamentalmente los pontones y la ripia. Por prudencia y para evitar que un ocasional desprendimiento causase daños a las personas se prohibió el uso del edificio y se suspendieron todas las actividades que se desarrollaban en el mismo.

La iglesia de Sabugo, la de la plaza del Carbayo, debe su nombre popular al hecho de ubicarse en el centro del antiguo barrio de pescadores de Sabugo, extramuros de la cerca medieval que protegía a la Villa. Se trata de una iglesia románica de nave única y planta basilical rematada en cabecera semicircular orientada al Este. El edificio, en origen, cubría su nave con armadura de madera vista y la cabecera con bóveda de cañón. Estas cubiertas se cambiaron a raíz de reformas ejecutadas en los siglos XV, XVI y XVIII por la actual bóveda con lunetos.