Entrevista | Alberto Tirador Alcalde de Illas

"La cobertura móvil en Illas es cada vez peor y nadie nos aporta soluciones"

"Los parques de baterías son algo que difícilmente encaja con el modelo de ‘Asturias Paraíso Natural’ y con el plan de atraer población"

Alberto Tirador.

Alberto Tirador. / Ricardo Solís

Saúl Fernández

Saúl Fernández

Alberto Tirador (La Laguna, Illas, 1957) es alcalde de Illas desde 2007. Antes, entre 1991 y, precisamente ese mismo 2007, lideró la oposición cuando el Ayuntamiento lo presidía Margarita Fernández. Conversa con LA NUEVA ESPAÑA en la terraza de un bar en Taborneda. Empieza a chispear.

–¿Está fuera de cobertura el concejo de Illas?

–Cada vez peor. Tuvimos que reconfigurar los teléfonos: incluso los fijos.

–¿Y qué les dicen?

–Yo hablé el otro día con el director general por enésima vez y no nos aportan soluciones. A veces te da cierta vergüenza. ¿Cómo vas a traer a los nómadas digitales aquí si tienes dificultades para hablar por teléfono?

–¿Cuál es el mayor problema que tienen en este sentido?

–La cobertura móvil. Es verdad que la fibra óptica está prácticamente extendida en la mayoría del concejo y la conexión a internet va bien. La telefonía no. Lo más grave es que tenemos aquí todas las antenas de telefonía, pero luego las orientan hacia las zonas más pobladas y nos dejan en sombra. Tenemos las antenas, pero no tenemos cobertura.

–¿Y no hay solución?

–Solución sí hay, lo que pasa es que somos pocos: si fuéramos un millón de vecinos esto estaría solucionado hace mucho tiempo, pero como somos poco más de mil, no somos tan interesantes.

–El otro problema que tienen son los parques de baterías.

–No nosotros como concejo, pero sí aquí al lado, en Candamo. Ahí, en el borde con Illas, en Argañosa, plantean un parque de baterías.

–Pero propusieron instalarse aquí, ¿no?

–Sí. Aquí estuvieron, pero les dijimos que no, que nuestro modelo de desarrollo era otro. Son muchos metros cuadrados en superficie, casi como un campo de fútbol. Estamos hablando de baterías en un entorno rural... es algo que difícilmente encaja con el modelo de "Asturias de Paraíso Natural" y con el plan de apoyar a los pueblos para atraer población. Estos parques tienen que estar en zonas industriales. ¿Por qué quieren ponerse en zonas rurales? Básicamente, porque las atraviesan líneas y hay subestaciones y seguramente les resulte más económico el suelo rural que no el suelo industrial. Esto es un negocio, al final son meros intermediarios. Estamos viendo que se presentan varias empresas, pero luego ves que detrás de esas empresas está la misma persona. Son intermediarios que no van a desarrollar el proyecto: compran y almacenan la energía cuando está prácticamente sin coste para venderla cuando les llega la oportunidad de hacerlo.

–Los vecinos se han opuesto a estos proyectos.

–Viene de nuestro plan general: protegemos nuestro municipio para evitar este tipo de implantaciones. Además, sí, hay un movimiento vecinal muy fuerte tanto en Illas como en Candamo oponiéndose a este tipo de medidas.

–¿Cómo es que Illas amplía población en un contexto en que casi sólo se pierde?

–Illas crece, es verdad, por su ubicación y las comunicaciones. Sin embargo, para atraer población hay que cambiar la ordenación del territorio, el cómo diseñas tú el concejo para hacer posible que venga más gente. Y nosotros acertamos. Hasta ahora no se hicieron las cosas muy bien. Para fomentar que venga la gente hay que dar facilidades y eso no significa que se permita todo. Hay que buscar modelos de desarrollo urbanístico más sencillos para que la gente que viva en los pueblos pueda seguir viviendo en ellos. Y el que quiera venir, pueda hacerlo. Uno de los problemas que tienen para venir a los concejos rurales es la vivienda. Aquí sí que tiene que haber una implicación muy fuerte de la comunidad autónoma. Tendría que haber una legislación que permitiese a los concejos recuperar como viviendas todos estos edificios que están en ruinas.

–Hablaba de las comunicaciones, pero por aquí pasa un autobús de higos a brevas.

–Deberían ser mejor las frecuencias. En la carretera de Avilés a Grado hay más flujo de transportes, pero La Callezuela, que es la capital del concejo, tiene dos autobuses al día, pero también medio vacíos. Si no lo usamos, el que presta el servicio tampoco lo aumenta. Eso es lo que te hacen ver, pero sí, es difícil rentabilizar un servicio que ofrece una empresa.

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