La demanda de ayuda sanitaria para dejar de fumar se duplica en el último año en la comarca avilesina, con más de 700 beneficiarios

El programa de cribado de cáncer de pulmón en la comarca de Avilés ya trabaja en la captación de pacientes

Una mujer rompe un cigarrillo.

Una mujer rompe un cigarrillo.

Myriam Mancisidor

Myriam Mancisidor

Alrededor de 139 pacientes participan ya en el proyecto "Cassandra". Pero ninguno es ni asturiano ni del área sanitaria avilesina, que hace semanas se sumó a este programa asistencial multicéntrico liderado por la comunidad científica y dedicado al diagnóstico, tratamiento e investigación en cáncer de pulmón, en colaboración con asociaciones y fundaciones de pacientes afectados por esta enfermedad. En estos momentos, la dirección del San Agustín que encabeza Miguel Rodríguez y el nuevo jefe de Neumología, Jesús Allende, están organizando el circuito y el sistema de captación de pacientes que se sumarán a esos ya reclutados por otros hospitales del país que participan en este primer proyecto piloto nacional de cribado del cáncer de pulmón mediante una prueba de imagen. La previsión de Salud es que en "pocas semanas" se reciba a los primeros beneficiarios del área sanitaria, fumadores de larga trayectoria de entre 50 y 75 años.

De este programa hablaron ayer ambos profesionales, Rodríguez y Allende, que inauguraron el Aula de Salud en La Serrana, en la calle de La Fruta. Estuvo también Manuel Ángel Martínez, máster en Bioética Clínica y especialista en tabaquismo recientemente jubilado del Hospital Universitario San Agustín. Fue Martínez, precisamente, quien allá por junio del año pasado comenzó a negociar con la dirección general de Salud Pública del Sespa la participación del área sanitaria avilesina, con el San Agustín a la cabeza, en el proyecto "Cassandra". "Hubo varios reuniones, en las que más adelante también participaron la jefa de Neumología del HUCA, la doctora Clemente y la de Cabueñes, la doctora Alzueta. Finalmente nos los concedieron a nosotros, lo que me comunicaron tres semanas antes de jubilarme y me produjo una enorme satisfacción", dijo el especialista, que ahora ya ha colgado su bata.

El proyecto "Cassandra" considera imprescindible que el cribado de cáncer de pulmón se centre en el paciente, proporcionando una oportunidad única para educar, prevenir, diagnosticar y deshabituar contra el tabaco. Esta visión tiene varios ejes de actuación, entre los que destacan la integración de la deshabituación tabáquica en el cribado, la realización de pruebas funcionales respiratorias y el aprovechamiento de la totalidad de información que aporta la TC (tomografía computarizada) de baja dosis para completar una valoración global del fumador o exfumador.

Los profesionales sanitarios Miguel Rodríguez, Jesús Allende, Carmen Carreño y Manuel Ángel Martínez, ayer, en el Aula de Salud en La Serrana.

Los profesionales sanitarios Miguel Rodríguez, Jesús Allende, Carmen Carreño y Manuel Ángel Martínez, ayer, en el Aula de Salud en La Serrana. / Mara Villamuza

En este proyecto deberán trabajar muchas manos en la misma dirección, en Primaria y en especializada. De ahí la dificultad de trazar los caminos organizativos. Una de las protagonistas del "Cassandra" en Avilés será Carmen Carreño, enfermera al frente de la unidad de tabaquismo del área sanitaria avilesina que ayer también participó en el Aula de Salud. Destacó que este año en dicha unidad se ha duplicado la demanda de ayuda para dejar de fumar: de unos 300 usuarios otros años a más 700 este 2024. "Quizá se puedan asociar los datos a la enorme publicidad del fármaco financiado por el sistema de salud (Citisiclina, con los nombres comerciales de Todacitan y Revigarum)", dijo. Pero dejó claro que este fármaco no es la panacea. "Ayuda con el 20 por ciento de los cigarrillos que prendemos, que son los que corresponden con la adición o tratan de calmar la parte física de la adición; pero el resto de consumo es conductual y es ahí donde viene nuestro apoyo", dijo Carreño, empeñada en que sus pacientes sepan para qué utilizan el cigarro (por ejemplo, para llenar un momento vacío) o el uso que se hace del mismo, curiosamente tanto para una celebración como para afrontar un estado de ánimo negativo. Antes de pasar por la Unidad, las personas interesadas en dejar de fumar pueden contactar con sus médicos y enfermeras de referencia.

Carmen Carreño recomienda a a cualquier fumador apagar el cigarro. "Vale más hacer intentos y fallar, porque en cada intento se aprende algo. Hay personas que piensan que va a ser muy difícil dejar de fumar y yo pregunto: ¿no será más difícil vivir con un cáncer de pulmón?". Cada veinte minutos fallece una persona por esta causa.

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