Así fue el homenaje de los rotarios a la excelencia docente en Avilés: hubo hasta lágrimas

El homenaje público a dos alumnas "de 10" y a una profesora del instituto Número 5 resaltó el papel de los maestros como "forjadores de personas con buenos valores"

Foto de familia en la escalinata del ayuntamiento del colectivo rotario de Avilés, las estudiantes y la profesora premiadas ayer (en la segunda fila) y miembros del equipo local de gobierno, con la alcaldesa, Mariví Monteserín en el centro de la fila inferior. | Ayuntamiento de Avilés

Foto de familia en la escalinata del ayuntamiento del colectivo rotario de Avilés, las estudiantes y la profesora premiadas ayer (en la segunda fila) y miembros del equipo local de gobierno, con la alcaldesa, Mariví Monteserín en el centro de la fila inferior. | Ayuntamiento de Avilés

Francisco L. Jiménez

Francisco L. Jiménez

El homenaje anual que brindan los miembros del club rotario de Avilés a los estudiantes con gran proyección y llamados a ser profesionales protagonistas del mañana se ha ampliado este año a los docentes y acabó bañado en un mar de lágrimas (de emoción), las vertidas ayer en el transcurso de la entrega de las distinciones, que se celebró en el salón de recepciones del ayuntamiento de Avilés.

El guion del acto establecía turnos de palabra para dar a conocer los nombres de las alumnas reconocidas como futuras "protagonistas del mañana" –Lucía González de Rafael y Adriana da Costa Martínez, para glosarlas y para que ellas mismas interviniesen; igualmente, cuando llegó el turno de la profesora distinguida como "docente ejemplar", Ludivina Llana López. Lo que no estaba previsto es que la alumna portavoz que intervino en nombre de los pupilos de Llana para perfilar a la profesora del instituto Número 5 hablase de forma tan sentida y emotiva que acabó llorando hasta el apuntador. Un broche de lujo para un acto que, en el fondo, busca detectar la excelencia docente, darla a conocer y, de ese modo, incentivarla. En esta edición, sin duda, el objetivo de los rotarios se cumplió con creces.

El premio "Protagonistas del mañana" del Club Rotary de Avilés se instituyó, como bien explicó el actual presidente, Juan Pablo Castañón, en 1991 y aquel año lo ganó Carlos Galán, hoy director del conservatorio "Julián Orbón". El músico fue el encargado de glosar a la premiada con el accesit de "Protagonistas del mañana", la estudiante de viola Adriana da Costa Martínez. Galán valoró de la talentosa joven –e igualmente buena estudiante– su "tenacidad, actitud y buena disposición a colaborar con cuanto se le propone". E hizo un aparte para destacar su "capacidad de trabajo en equipo, al punto de que es de esas personas que hace mejores a las que tiene alrededor". La homenajeada aprovechó la recogida del premio para agradecer a su familia y amigos el apoyo que le brindan.

En primera fila, las estudiantes Lucía González de Rafael y Adriana da Costa Martínez y la profesora Ludivina Llana López; detrás, asistentes al acto de entrega de los premios del club rotario de Avilés. | Mara Villamuza

En primera fila, las estudiantes Lucía González de Rafael y Adriana da Costa Martínez y la profesora Ludivina Llana López; detrás, asistentes al acto de entrega de los premios del club rotario de Avilés. | Mara Villamuza / Francisco L. Jiménez

A la premio "Protagonistas del mañana" en su edición de 2024, a la alumna del Carreño Miranda Lucía González de Rafael la glosó la profesora de Lengua Sandra Suárez Berlanga, no sin antes reivindicar la educación como "un pilar de la democracia y el camino hacia una sociedad plural que construya un mundo donde merezca la pena vivir". La alumna González de Rafael, que ayer mismo supo que ha sacado nota suficiente (13,35) para estudiar Medicina, como desea, finalizó el Bachiller con matrícula de honor, cursa estudios de Violín, ha estudiado idiomas, formó parte del grupo de teatro de su instituto, recibe clases de pintura en la Escuela de Artes y Oficios, compite con la Atlética Avilesina y también practica esquí y natación y hace rutas de montaña. "Sencillamente" –zanjó su profesora– "es brillante y triunfará en todo lo que se proponga en la vida". La aludida correspondió manifestando que estaba orgullosa del premio y agradecida por lo que supone de reconocimiento a sus esfuerzos.

Ya estaban las emociones a flor de piel, cuando le tocó hablar a Claudia José López para presentar a su profesora de Física, Ludivina Llana López, a quien sus propios pupilos propusieron para ser distinguida en la primera edición del premio "José Manuel Feito" (en memoria del recordado cura de Miranda, maestro y humanista a partes iguales).

La portavoz del alumnado agradeció a la profesora su paciencia, su implicación docente, su motivación contagiosa, "cómo nos quitas la presión, cómo has logrado hacernos ver lo bonita que es la Física hasta convertirla en nuestra asignatura favorita" y –ya entre lágrimas– "cómo además de enseñarnos Física nos enseñaste a ser mejores gracias a tu ejemplo, contigo descubrimos la energía que nos hará llegar a lo más alto y supiste ayudarnos a poner los pies en la tierra".

Aún entre sollozos de emoción por el cariño y admiración que le demostraron sus alumnos, la profesora agradeció el premio como "un estímulo para ser mejor docente cada día", hizo extensivo al reconocimiento a sus compañeros de instituto, destacó el "alto nivel" que tiene el conjunto del profesorado de la comarca y, a sus alumnos, les dedicó una despedida que sonó poética: "Vosotros sois la luz que alumbra mi camino".

El concejal de Educación de Avilés, Juan Carlos Guerrero, cerró el acto resaltando los valores que durante el mismo se pusieron de manifiesto y constituyen la razón de los premios que dan los rotarios: la búsqueda de la excelencia educativa a través de la ejemplaridad, la importancia de la enseñanza para la forja de las personas, la capacidad de iniciativa y emprendimiento, el afán de superación y la contribución de la docencia para mejorar la sociedad a través del humanismo.

Acabado el acto y en un aparte con este diario, las dos brillantes alumnas protagonistas del acto aceptaron confesar algún "defecto". Lucía González admitió que va "muy al límite" con la exigencia que se impone para cumplir los objetivos que se marca "y eso me hace desatender otras cosas que también son importantes como es tener tiempo para mí y para socializar". Adriana da Costa, que quiere convertirse en intérprete de viola profesional, señaló como asunto a mejorar la oratoria: "En lo de hablar en público flojeo". Eso sí, hecho el diagnóstico, ambas dicen tener intención de mejorar en esos aspectos. No son perfectas, pero por algo son ejemplares.

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