Entrevista | Mario Álvarez Cantante de la orquesta «Panorama»

"Cantar en tu tierra es lo más prestoso que hay"

"Esta temporada me toca interpretar ‘Bohemian Rhapsody’, de ‘Queen’; es todo un reto"

Mario Álvarez, cantante asturiano de "Panorama"

Mario Álvarez, cantante asturiano de "Panorama" / David Cabo

Pelayo Méndez

Mario Álvarez, ganador de "Operación Triunfo", presentador de televisión y actual cantante de la orquesta "Panorama", vive uno de sus mejores momentos a nivel profesional. Acostumbrado a las idas y venidas del mundo del espectáculo, empieza su octava temporada en la plantilla del exitoso grupo gallego.

–¿Cómo lleva la vida en la orquesta?

–La palabra para definirte este oficio es dedicación. Tienes que tener respeto por esta profesión porque la gente que viene a vernos cada noche espera un show acorde al nivel que se nos presupone. Debes cuidarte lo mejor posible para afrontar la carga de trabajo que tenemos para mantener el nivel a lo largo de una gira. También hay que tener mucho cuidado con factores externos que, en muchas ocasiones, no podemos controlar, como por ejemplo los cambios de temperatura de un día para otro en las actuaciones.

–¿Qué trabajo hay detrás del espectáculo?

–Mucho. Empezamos a ensayar en febrero, cada canción tiene una preparación enorme detrás. El montaje del escenario también lleva muchas horas, pero tenemos un gran equipo que lo deja todo preparado para que la actuación sea lo más fructífera posible. La gente no llega a ser consciente de todo lo que tenemos que hacer. A nivel personal, suelo hacer todos los días ejercicios de control de diafragma y habitualmente intentamos mantenernos en forma. Este año, por una serie de problemas personales, ese aspecto me ha costado más trabajo. No obstante, con el paso de las actuaciones te vas rodando y poco a poco vas cogiendo el ritmo.

–¿Le gusta más el escenario o el estudio?

–Todo es gratificante. En mi opinión, el directo es lo que más llena al artista porque estás en contacto constantemente con el público. El estudio está muy bien a la hora de crear y probar cosas. A mí me gustan las dos, pero esta es una carrera complicada y llega un punto en el que tienes que buscar la estabilidad laboral. Acabas adaptándote a todo.

–¿Cómo gestionó la época de pandemia?

–Un poco como todos, a nivel laboral, evidentemente, estuvimos muy limitados. Por fortuna, nos pudimos acoger a un ERTE que nos hizo una buena cobertura. Al fin y al cabo, la pandemia fue una época muy mala para todos a todos los niveles. Hemos logrado dejarla atrás y yo creo que, hasta cierto punto, a muchos nos reforzó.

–¿Cómo se gestó su participación en "Orquesta Siglo XXI"?

–Juan Mata y Marcos Rodríguez se reunieron conmigo para contarme que había un proyecto para crear una orquesta en el programa. Me pareció una gran idea para experimentar y 11 años después ahí seguimos. Estamos ahí para llevarle a la gente un poco de alegría y diversión; con música todo se lleva mucho mejor. Empezamos las emisiones en febrero y despertamos en la gente el gusanillo de las fiestas de "prao".

–¿Qué tiene de especial para usted actuar en Asturias?

–Cantar en tu tierra es lo más prestoso que hay. La gente en Asturias me conoce mucho y me tiene mucho cariño. Ya son muchos años trabajando en esto, pero no deja de ser un orgullo cada vez que vengo a cantar aquí. Además, con "Panorama", siempre que venimos cantamos el tema de "Asturias" de Víctor Manuel. Es una canción muy representativa para todos los asturianos y siempre es un placer poder compartir ese momento con la gente.

–¿Qué opina de los "botellones" y de los estragos que ocasionan para las comisiones de fiestas?

–Lógicamente, los veo mal. La gente tiene que entender que las comisiones de festejos son las que pagan a las orquestas y a los artistas, todo esto es una cadena de negocios que se retroalimentan unos de otros. Si las comisiones no tienen unos beneficios para poder enfrentarse a esos gastos, es muy complicado de organizar fiestas. Les entiendo perfectamente y respeto profundamente que haya muchos sitios en los que hacen las fiestas con el recinto cerrado. Otra cuestión a tener en cuenta son los precios de las barras, porque también hay que ponerse en el lugar de aquellos que van a las verbenas. Se debe buscar un punto medio entre ambas partes. Hay que evitar los precios desorbitados y los macrobotellones, porque esto es una pescadilla que se muerde la cola. El botellón no aporta nada.

–¿Cuál es la canción que más le costó interpretar?

–No recuerdo ninguna en especial. Por suerte, siempre me he adaptado bien a muchos géneros; de hecho, eso fue una de las características que me ayudó mucho para ganar "Operación Triunfo". Este año me toca hacer "Bohemian Rhapsody", de "Queen", en una de las partes de la actuación. Esa canción si me está suponiendo un reto. Freddie Mercury es un artista con una voz muy ligera. Su tonalidad media de voz es equivalente a mis agudos y entonces me cuesta bastante. Me he tenido que adaptar, he tenido que cambiar la forma de proyectar mi voz para hacerlo lo mejor posible. Lógicamente, también hay artistas que no te van, porque cada persona tiene unas características determinadas y no hay nadie que se pueda adaptar a todas ellas. Yo intento a adaptarme a todo, busco meterme en la piel del artista que interpreta un género musical determinado. A lo largo de una actuación, en un lapso de media hora, intento enfocarme en la actitud de un rapero, de un rockero, de un bachatista y de un reggaetonero.

–¿Qué artista le gustaría haber interpretado pero no pudo por sus características vocales?

–A día de hoy he cantado por todos los artistas que me gustan, ya sea en "Panorama" o en la televisión. He cantado temas de Luis Miguel, Nino Bravo, Tom Jones, Engelbert Humperdinck y de muchos más. No tengo ninguna espinita clavada, porque lo que no puedo cantar en la orquesta, aprovecho y lo canto en la televisión. Sobre todo canciones más antiguas que no pegan mucho con la línea musical que siguen los shows de la orquesta.

–¿Puede relatarnos alguna de las mejores anécdotas que le hayan ocurrido desde que es miembro de la orquesta?

–No te sabría decir. Lamentablemente, lo más habitual son anécdotas desagradables, por ejemplo, personas del público que se dedican a tirar cosas al escenario o a faltar al respeto a los profesionales que estamos haciendo nuestro trabajo. Lo más gracioso que se me ocurre son algunas caídas que se dan en medio de las actuaciones y que luego los compañeros te recuerdan durante unos días.

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