Concejos
Martín quiere ser mundial: la espectacular historia del castrillonense enfermo de Parkinson que quiere el oro en el mundial de tenis de mesa
"El objetivo es tocar metal", reconoce el castrillonense, enfermo de Parkinson, que viaja a Francia a un torneo de tenis de mesa con participantes de todo el mundo

Jose Ángel Martín y Jacob Van Domselaar. | Luisma Murias

Nada para a José Ángel Martín. Este castrillonense, de 63 años, sale hoy para Metz, una ciudad francesa en la que se disputará el mundial de tenis de mesa. Su caso es particular porque, además del reto deportivo Martín afronta otro de índole más personal: sufre Parkinson. Pero su enfermedad no es obstáculo para no seguir al pie del cañón. "Es complicado jugar, pero todo está en la mente", defiende el deportista, que se muestra muy ilusionado con el desafío que tiene por delante. Su objetivo está claro: "tocar algo de metal".
No es la primera vez que Martín sale de Asturias a competir. "El año pasado estuve en el campeonato de España, que se disputó en Guadalajara, y quedé en cuartos", recuerda. Ese buen resultado le animó a seguir dándole a su pala. "Vi que empujando podría lograr lo que quisiese. Poco a poco he ido mejorando", apunta. Junto a él está Jacob Van Domselaar, que es el culpable de que ahora el castrillonense se pase horas detrás de la mesa. "Me dijo que empezase a jugar y me convenció para entrenar con él", apunta Martín, algo que su maestro confirma con una sonrisa.
El castrillonense lleva años de pelea frente al Parkinson, pero eso no le ha frenado para practicar un deporte que le apasiona. "Es complicado, antes de jugar tengo que hacer ejercicios previos, sobre todo con las piernas", explica. Si algo tiene claro es que la enfermedad no le va a frenar. "Nadie se muere de Parkinson, te mueres con ello. Es una enfermedad que te paraliza el cuerpo, pero hay que intentar ralentizarla lo máximo posible", señala el deportista, que anima a todo aquel que esté en su misma situación a hacer deporte. "Viene muy bien, ya sea correr, jugar al tenis de mesa o lo que sea. Todo lo que sea hacer ejercicio es bueno, que no te coma el sofá", afirma. Una de sus grandes fans de esta batería de consejos es su neuróloga. "Cuando le dije que iba a ir al campeonato de España no se lo creía. Le di la medalla que conseguí, para que la gente que vaya a su consulta vea que si te lo propones se pueden conseguir cosas grandes", cuenta el deportista, al tiempo confiesa cuál fue una de sus motivaciones. El libro "Los reveses: Una historia personal sobre Parkinson y ping-pong", revela. "Me motivó muchísimo, porque vi que todo está al alcance si se quiere", confiesa.
Martín, extrabajador de Asturiana de Zinc, donde fue jefe de turno, terminó de pulirse estas últimas semanas en las mesas de ping-pong del IES Isla de la Deva y ahora ya está preparado para triunfar en tierras francesas. "Soy un jugador defensivo, me gusta jugar relajado e ir metiendo puntos. Aburrir al contrario hasta que se canse", bromea el de Piedras Blancas. Su vitrina ya está lista para guardar un nuevo título, esta vez una medalla mundial.
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