Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El nuevo Conservatorio de Avilés ya suena en la calle

Chema Martínez, primer director del centro, alaba la nueva sede: "Espectacular, preciosa"

El Coro de Enseñanzas Profesionales, durante su actuación en la plaza Alfonso VI, en una imagen tomada desde la nueva sede del Conservatorio en la calle La Ferrería.  | LUISMA MURIAS / I. G.

El Coro de Enseñanzas Profesionales, durante su actuación en la plaza Alfonso VI, en una imagen tomada desde la nueva sede del Conservatorio en la calle La Ferrería. | LUISMA MURIAS / I. G.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

I. G.

Avilés

El Conservatorio estrenó su nueva sede hace una semana y, ayer, su alumnado ofreció el concierto de inauguración del centro de la calle La Ferrería, desde los balcones y en plena plaza Alfonso VI. Los vientos abrieron el espectáculo musical desde la primera planta del centro remozado con fondos europeos mientras el público se guarecía de la lluvia bajo paraguas. Las actuaciones corales, de la agrupación elemental y de la profesional, se desarrollaron sin alteraciones meteorológicas, lo mismo que ocurrió con la actuación de la banda del "Julián Orbón", que tocó "El Señor de los Anillos", de Howard Shore y "Suspiros de España", de Antonio Álvarez y todo ello bajo la batuta de Marcos Malnero. Alumnado actual y antiguo, familias, profesores de antes y ahora disfrutaron de la música y entre ellos, Chema Martínez, el primer director del conservatorio y encargado de echar a andar este proyecto en 1980. "Espectacular, precioso, fantástico" fueron solo algunos de los calificativos que salieron de la boca de Martínez para referirse a la nueva sede tras una visita guiada con el actual director, Carlos Galán, y Mariví Monteserín, entre otros.

Carlos Galán, Chema Martínez, Yolanda Alonso y Mariví Monteserín, en el auditorio del Conservatorio.

Carlos Galán, Chema Martínez, Yolanda Alonso y Mariví Monteserín, en el auditorio del Conservatorio.

Galán tocó una pieza de Chopin en el auditorio listo para las audiciones en la que se pudo comprobar la acústica del centro. Martínez alabó el sonido, que se puede sentir en los pasillos pero no entre aulas como ocurría en la sede de Julia de la Riva. Visitaron la sala de usos múltiples, donde ensaya el coro y el aula de Armonía moderna donde el alumnado tocó "What a wonderful world". Y es que a ojos de Chema Martínez todo era "maravilloso". Galán destacó la luz natural y la insonorización y la posibilidad del centro de incorporar nuevas tecnologías. Y entre tanto, Martínez destacó que los problemas de espacio pasaron a la historia, "porque se llegó a dar clase hasta en los pasillos". "Tener a todo el alumnado junto (en un mismo edificio) es una maravilla", resumió Martínez, quien se detuvo en calificar de "preciosas" hasta las sillas. "El Conservatorio es la gran obra municipal, espero que crezca aún más", concluyó. La música del alumnado hizo el resto.

Tracking Pixel Contents