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¿Cuántas mujeres que dan a luz mediante cesárea programada en el hospital San Agustín de Avilés lo hacen junto a su marido (u otro acompañante)?

El protocolo, en el que prima el bienestar del bebé y de la madre, reduce el riesgo de depresión posparto, favorece la lactancia y reduce gastos por ingreso

De pie, empezando por la izquierda: Pablo de la Rica, María Montes, Paula Solís (enfermera de Neonatología), Dolores González (enfermera de Quirófano), Nanci Díaz (enfermera de Maternidad) y Concesa Rodríguez. Sentadas, por la izquierda, Verónica Riestra, ginecóloga; Esther Ovies y Olaya González.  | FIRMA

De pie, empezando por la izquierda: Pablo de la Rica, María Montes, Paula Solís (enfermera de Neonatología), Dolores González (enfermera de Quirófano), Nanci Díaz (enfermera de Maternidad) y Concesa Rodríguez. Sentadas, por la izquierda, Verónica Riestra, ginecóloga; Esther Ovies y Olaya González. | FIRMA

Myriam Mancisidor

Myriam Mancisidor

Avilés

Un tercio de las mujeres que dan a luz en el Hospital Universitario San Agustín mediante cesárea programada lo hace ya acompañada de una persona de su confianza. El Servicio de Ginecología y Obstetricia del complejo sanitario avilesino implantó hace ya dos años el protocolo asistencial de cesárea acompañada. Se trata de un modo de actuar que fortalece el vínculo emocional, en las primeras horas de vida, entre la madre y su bebé, al permitir que permanezcan juntos y garantizar una atención segura. En 2023 se realizaron nueve cesáreas de este tipo y, el resto, el año pasado, lo que supone un tercio del total (76).

Profesionales

"Llegar hasta aquí ha sido un trabajo conjunto de muchos profesionales, algunos que ya no están aquí por jubilaciones u otros motivos. Hay que destacar también que cada día hay mucha gente que se encarga de poner el protocolo en marcha", valora la jefa del servicio de Ginecología, Concesa Rodríguez Mon. En cuanto a la intervención, subraya: "No todo el mundo es candidato, porque lo que prima siempre es la seguridad de la madre y del bebé" Para una cesárea con acompañamiento la mujer debe llevar un embarazo de bajo riesgo. La cesárea acompañada permite que la mujer viva el nacimiento de su hijo con la presencia de una persona de confianza tanto en el quirófano como en el periodo posterior.

Confort

Esta práctica se realiza bajo anestesia raquídea, como apunta Pablo de la Rica, anestesiólogo, quien destaca: "No solo es el niño el que prima. La madre tiene que tener confort, si la madre en algún momento se desestabiliza, si lo pasa o, incluso, pide quedarse sola… En esos momentos, evidentemente, a criterio médico, tanto ginecológico como nuestro, se pide al acompañante que abandone el quirófano".

Profesionales del Hospital Universitario San Agustín involucrados en el protocolo de cesáreas con acompañamiento.

Profesionales del Hospital Universitario San Agustín involucrados en el protocolo de cesáreas con acompañamiento. / Miki López

Ventajas

Las ventajas de la cesárea acompañada son muchas, a juzgar por los expertos: "Reduce el riesgo de depresión posparto, facilita el vínculo madre-bebé, aumenta la tasa de éxito de lactancia materna de las madres que desean amamantar, no hay ansiedad de separación, se reducen gastos innecesarios de ingreso tanto de la mujer como del niño en neonatos…", enumera Olaya González, matrona y supervisora de Neonatología.

Este método facilita que la madre y el bebé pasen las dos o tres horas posteriores al nacimiento sin separarse más de lo estrictamente necesario, salvo para la valoración del neonato por Pediatría. Además, podrán estar en compañía de otra persona, elegida por la madre, que colaborará activamente en el cuidado del recién nacido. Este postoperatorio inmediato será monitorizado por matronas o por la enfermera de neonatología, según el criterio del pediatra, como explicó María Montes, de este servicio.

Profesionales sanitarios, en el Hospital.

Profesionales sanitarios, en el Hospital. / Miki López

Piel con piel

Como ya sucede en otras áreas sanitarias, los servicios de pediatría, anestesiología y obstetricia se han coordinado para elaborar el proceso asistencial de la cesárea acompañada, que completa otras líneas de trabajo incorporadas en el proceso del parto, como el contacto piel con piel tanto en alumbramientos normales como en cesáreas.

Hasta ahora, el procedimiento que se seguía tras cualquier cesárea implicaba que la madre pasase el posoperatorio inmediato separada de su bebé: ella en la Unidad de Recuperación Postanestésica (URPA) o en la Unidad de Reanimación y el recién nacido en Neonatología, donde podía tener contacto piel con piel con una persona elegida por la madre, pero no con ella. El nuevo protocolo mejora de forma notable la calidad asistencial.

Voluntad

En el área sanitaria avilesina el protocolo se ha ganado el aplauso de las familias. "Era una demanda de las mujeres y también una ilusión compartida por los profesionales del hospital", recalca Rodríguez Mon, quien valora que el trabajo "ha salido adelante porque ha habido voluntariedad por parte de los profesionales".

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