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Avilés estrena su primera escuelina autonómica, en el Palacio Valdés: "La esperábamos como agua de mayo"

"Es fundamental para conciliar; sobre todo teniendo en cuenta el precio que tienen las guarderías públicas", destacan las familias, en el primer día de clase de los pequeños

VÍDEO: Avilés estrena su primera escuelina del Principado: "Se hizo esperar, pero merece la pena"

A. de la Fuente

Entre nervios, besos de despedida y algún que otro llanto, Avilés estrenó este viernes su primera escuelina de la red autonómica. "La estábamos esperando como agua de mayo, porque ya tenía que haber abierto el curso pasado, y se ha demorado mucho", coincidían las familias a las puertas de Curriverás, el centro de 0 a 3 adaptado por el Principado, que comparte instalaciones con el colegio Palacio Valdés, que pese a los retrasos, celebraban la puesta en servicio del recurso: "Es fundamental para conciliar".

Periodo de adaptación

En esta jornada inaugural, los alumnos han acudido al centro en horario y grupos reducidos. "Se trata de un periodo de adaptación, para que los pequeños empiecen poco a poco y se vayan acostumbrando", explica la directora de Curriverás, Celia López Rodríguez, que tiene a sus escolares divididos en tres cursos: 0 a 1, 1 a 2 y 2 a 3 años. "Las instalaciones son muy amplias y muy luminosas. Estamos encantadas", afirma mientras pasea por aulas, con grandes ventanales por los que se cuela muchísima luz natural y donde el olor a nuevo de los materiales y el mobiliario predominan. "Aún falta algún pequeño detalle, pero el equipamiento ya está listo", afirma la educadora, que, como el resto del equipo, que está previsto sea de seis personas -dos por aula- a partir de la próxima semana, se reconoce "muy contenta".

"Un alivio para las familias"

Mientras en el interior del centro los pequeños iban conociendo los nuevos espacios y a sus educadoras, a las puertas del centro las familias aguardaban expectantes. "Para nosotros ha sido un alivio. Estoy apurando los últimos días del permiso de paternidad, y tanto la madre como yo trabajamos a turnos, por lo que la conciliación iba a ser muy difícil. A eso hay que sumar el precio que tienen las guarderías privadas, que hacen que casi te compense más que uno de los dos deje de trabajar o pida una reducción de jornada para cuidarla", razona Rubén Serrano, mientras limpia con delicadeza alguna lágrima que se escapa por los mullidos carrillos de la pequeña Alma, de cinco meses, que salió "un poco disgustada" de su primer día de escuelina. "En nuestro caso, además, la suerte ha sido doble, porque vivimos junto en la acera de enfrente de la escuelina", agrega.

La llamada de la puesta en servicio de la escuelina, en la que además de las tres aulas hay también comedor, sala de reuniones y lavandería, también fue un desahogo para Elena Losada. Vecina de El Quirinal, en septiembre se había quedado sin plaza en los centros municipales para la pequeña Eva, que ahora tiene casi cinco meses. "Nos vino de perlas, porque empieza a trabajar en una semana. Fue una alegría cuando nos llamaron", reconoce la progenitora, a las puertas del centro. "La niña se quedó bien, tranquila. A ver cómo sale", barrunta a las puertas del centro.

El que sale encantado es el pequeño Hugo Bernardo, de dos años y dos meses. Lo hace sobre los hombros de su padre, Adrián. "Estamos muy contentos. Hasta ahora no había ido a la guardería, y traerlo aquí nos viene genial, porque tiene un hermano que va al Enrique Alonso, así que nos viene muy bien", afirma el progenitor, tras del "debut" del pequeño de la familia. "Viene muy contento y para nosotros es también un alivio de cara a la conciliación", ahonda.

Emilia Pérez aguarda con el carrito para recoger a su nieto, de dos años y medio. Es su primer día en Curriverás, pero no el primero en una escuelina. "Iba a El Quirinal, pero los padres lo han cambiado aquí, porque tiene un hermano que va al Palacio Valdés y yo vivo aquí al lado. Es mucho más cómodo", argumenta sobre la puesta en servicio de la instalación, "que llega con algo de tardanza". "Es verdad que ya tenía que haber abierto el curso pasado, pero aun así estamos muy contentos", concluye.

La obra de adecuación de espacios para la escuelina Curriverás ha supuesto una inversión del Principado de 229.484 euros.

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