Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Unas botas y restos de un cráneo y una tibia, primer hallazgo en la fosa de La Lloba, en Castrillón

"Tenemos la esperanza de encontrar más", aseguró el arqueólogo Avelino Gutiérrez sobre unos trabajos que ahora se centran en la zona norte de la trinchera

Novedades en La Lloba: encuentran un nido de ametralladoras y restos humanos

Noé Menéndez

Noé Menéndez

Noé Menéndez

La Lloba (Castrillón)

Restos óseos de "al menos una persona" y un nido de ametralladoras. Cumplido un mes del inicio de los trabajos en La Lloba, Castrillón, los arqueólogos han comenzando a obtener los primeros resultados de la excavación en una antigua fosa conocida durante décadas como lugar de enterramiento de víctimas de la represión. Se trata de una de las más importantes de Castrillón tanto por su tamaño como por el número de víctimas que podrían estar allí. "Aún es pronto para sacar conclusiones, pero tenemos la esperanza de encontrar más huesos", aseguró Avelino Gutiérrez, al frente de la los trabajos, quien recibió la visita de los familiares que creen tener allí, bajo tierra, a sus seres queridos.

Ovidio Zapico, consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos acompañó al equipo de la excavación para dar a conocer los primeros hallazgos en estos treinta días en que el equipo desplazado en La Lloba tuvo que "limpiar las galerías de tiro, hacer prospecciones geofísicas con el georradar para buscar las trincheras para, posteriormente, trabajar con excavadoras". Por el momento tienen ya un punto localizado donde han encontrado restos óseos y unos zapatos y ahora los trabajos se centran en esa zona. "Lo que podamos encontrar tiene que estar aquí", aseguró el arqueólogo.

Georradar y excavadoras

"No podemos decir que esté todo resuelto, pero sí que hemos encontrado los primeros restos óseos de al menos una persona represaliada en esta trinchera", detalló Gutiérrez quien, tras ese primer avance tuvo que poner en conocimiento de la autoridad judicial y el Ministerio. "Ahora nos autorizado a continuar con los trabajos. De hecho, acabamos de encontrar más huesos de cráneo de una posible víctima", reveló el historiador, que mantiene viva la esperanza de seguir obteniendo resultados. Su primer hallazgo fue una tibia y unos zapatos con un clavo. Ayer, restos de un cráneo.

Durante estas cuatro semanas de trabajo han tenido que desbrozar la zona. Primero, el foco de la excavación se puso en las galerías de tiro que están mirando hacía la carretera y las vías del tren. Tras ello, pasaron a la finca, donde, tras utilizar el georradar para conocer donde estaban situadas las trincheras, abrieron varias zanjas con una excavadora. "Localizamos varias de ellas, pero en ninguna encontramos restos óseos salvo en una", detalló Gutiérrez. Con lo que sí dieron fue con un nido de ametralladoras. "Toda la estructura se conserva muy bien porque nunca fue utilizada", explicó.

"Estos descubrimientos son importantísimos. Que hayan encontrado algo es como haberlos encontrado a todos, es recuperar la memoria y empezar a saber que pasó aquí", señaló Dolores Menéndez, nieta de Virginio Menéndez, una de las personas que podría estar en La Lloba. "Mi abuelo era una persona luchadora. Era albañil, no era alguien ilustrado, pero aun así se preocupó por el conocimiento y luchó por los demás", recordó, cortada por la emoción. "En nuestra familia esto es muy importante", aseguró.

Respuesta y consuelo

"Hay que tener precaución y prudencia", matizó Zapico, quien señaló que la noticia de haber encontrado los primeros restos óseos en La Lloba "nos anima a seguir trabajando para buscar la verdad y la justicia". "En los presupuestos que ahora estamos terminando este tipo de políticas van a tener su reflejo. La apuesta por este tipo de trabajos es una seña de identidad de nuestro gobierno. Creo que hay una demanda ciudadana importante sobre esto", subrayó el consejero, quien deseó que, además de encontrar restos bélicos "podamos dar respuesta y un consuelo a los familiares de las víctimas de la represión franquista".

"Subía el camión con gente, oía disparos y bajaba el camión sin gente... Eso decía nuestra abuela, pero lo decía en casa, no lo decía fuera". Ése es un testimonio familiar que relata lo sucedido en La Lloba tiempo después del 21 de octubre de 1937, fecha que puso fin a la toma de los franquistas de Asturias en plena guerra. Otro testimonio fija aquel paso de camiones en noviembre de aquel año y apunta un dato más: "Venían de Avilés". Las sacas de presos partían de cárceles avilesinas, principalmente de la Quinta Pedregal. Pero no solo de ahí: "Los (detenidos) que eran de cerca (del entorno de Castrillón y Soto del Barco) los llevaban caminando y matábenlos".

Esos testimonios forman parte del informe que ha dado lugar, entre otras cuestiones, al proceso de exhumación en la fosa de La Lloba que ahora está empezando a obtener sus primeros resultados.

Se calcula que podría haber enterradas allí cerca de una veintena de personas. Desde comienzos del año 2000, asociaciones de memoria histórica han impulsado la preservación del lugar y solicitado la exhumación de las víctimas.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents