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El Comité Antisida, en Avilés: "El estigma no se ve en los análisis, pero enferma igual"

La comunidad reclama un envejecimiento digno y personal sanitario especializado

Público durante la lectura del manifiesto, ayer, en la Plaza de España de Avilés. A la izquierda, Pablo Daniel Pérez y Ana Suárez Guerra leyendo el texto. | MARA VILLAMUZA

Público durante la lectura del manifiesto, ayer, en la Plaza de España de Avilés. A la izquierda, Pablo Daniel Pérez y Ana Suárez Guerra leyendo el texto. | MARA VILLAMUZA

Myriam Mancisidor

Myriam Mancisidor

Avilés

Avilés es el "faro rojo" del Cantábrico contra el sida, la primera ciudad asturiana, y una de las primeras de la cornisa cantábrica que hace ahora tres años se adhirió a la iniciativa "Fast-Track Cities", que tiene por objetivo que dentro de cinco años, en 2030, el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) hayan dejado de ser un problema de salud pública. Ayer, en Avilés, se escuchó la palabra sida. Alto y claro. Fue durante la lectura del manifiesto del comité antisida de Asturias, a mediodía, en la Plaza de España: "Más de cuarenta años después de los primeros diagnósticos seguimos aquí, demostrando que la fuerza de la comunidad es más fuerte que cualquier virus. Decimos: sin comunidad no hay objetivos ONUSIDA 2030. Dos mil treinta tiene que ser ya, es ahora. El éxito no se mide solo en una carga viral suprimida, también se mide en calidad de vida, bienestar emocional y posibilidad real de proyecto vital. Para ello, para el acceso a derechos y vida digna, estigma cero. Las políticas deben abrir puertas, la ciencia ya ofrece herramientas; la comunidad garantiza el acceso".

El Comité Antisida: "El estigma no se ve en los análisis, pero enferma igual"

El Comité Antisida: "El estigma no se ve en los análisis, pero enferma igual"

En boca de la concejala Ana Suárez Guerra y de Pablo Daniel Pérez Fernández, del Comité, ambos encargados de la lectura del manifiesto por el "Día mundial de acción y respuesta al VIH y/o el sida" se reclamó el derecho a un envejecimiento digno que tome en cuenta las realidades específicas de las personas con VIH. "Estamos envejeciendo, y con ello enfrentamos nuevas realidades: comorbilidades, efectos de tratamientos antiguos, mayor riesgo de fragilidad, soledad no deseada y discriminación añadida por edad. Envejecer con VIH también significa mirar atrás con orgullo. Somos la generación que sobrevivió al miedo, al silencio y al abandono institucional. Queremos un sistema que nos cuide, pero también que nos escuche, que entienda que el bienestar no se mide solo en analíticas, sino en calidad de vida, compañía y derechos", dijeron. Reivindicaron también que el estigma "sigue siendo una de las mayores barreras para la prevención, el diagnóstico precoz, el acceso al tratamiento y la plena inclusión".

"El estigma no se ve en los análisis, pero enferma igual. A veces se disfraza de silencio, de prejuicio, de protocolo anticuado o de miedo. Y sigue siendo el mayor obstáculo para la salud pública", recalcaron a lo largo de un manifiesto que habló de diversidad, de educación sexual, de derechos humanos y derechos sociales. Demandaron también la especialidad en Enfermedades infecciosas. Tras el manifiesto sonó música del cuarteto de saxofones "Vetustax": "Bohemian Rhapsody", de Queen; "Viva la vida", de Cold Play.

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