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Eugenia ya presume de nuevo nombre: "Hay que adaptarse a los tiempos, llamar a alguien monstruo es muy feo"

"Es un apodo que está muy asentado, pero poco a poco irá calando", vaticinan los turistas en Sabugo ante la escultura de Favila

Paula López y Begoña Redondo, leyendo LA NUEVA ESPAÑA ante la escultura de «La Mi Nena». | MARA VILLAMUZA

Paula López y Begoña Redondo, leyendo LA NUEVA ESPAÑA ante la escultura de «La Mi Nena». | MARA VILLAMUZA

Noé Menéndez

Noé Menéndez

Avilés

Eugenia Martínez Vallejo ya presume de su nuevo nombre. La escultura, obra de Favila, ha dejado de llamarse "La Monstrua" para iniciar una nueva etapa como "La Mi Nena", apodo que escogió el jurado entre las ideas de los avilesinos, fruto de la iniciativa del artista. Aun así, parece que muchos vecinos seguirán fieles al primer apelativo. "Para mí siempre va a ser ‘La Monstrua’, es algo que está más que instaurado en la ciudad", señala Begoña Redondo, una de las personas que más veces ve, al cabo del día, a la estatua.

"Entendemos que el anterior nombre era despectivo, pero es algo a lo que nos hemos habituado todos", sostiene la avilesina, que consulta la información sobre el nuevo nombre junto a Paula López en LA NUEVA ESPAÑA. "Habrá que acostumbrarse, aunque de primeras suene raro", apunta. A sus palabras se suma Miguel Valdés. "Para nuestra generación siempre va a ser ‘La Monstrua’, es algo que llevamos dentro", comenta el de Sabugo, quien cree que el nuevo apodo puede calar "entre los chavales. Ellos, que están menos acostumbrados, igual consiguen cambiar", subraya.

Algo más optimista con este nuevo nombre es Sandro Rodríguez, turista madrileño que, antes de subirse al tren, aprovechó para conocer el barrio de Sabugo. "Hay que adaptarse a los tiempos, llamar a alguien monstruo es muy feo", apunta el hombre, que entiende que, para que se adapte la nueva denominación toda la ciudad, tendrá que pasar tiempo. "Es un apodo que está muy asentado, pero poco a poco irá calando", vaticinó.

La idea de cambiar el nombre de Eugenia Martínez Vallejo fue del propio artista, Favila, tras comentar Víctor Cageao, coordinador general de la Pinacoteca Nacional en una entrevista con LA NUEVA ESPAÑA, que "ni a mí ni al Museo del Prado les gusta la denominación de La Monstrua". Favila propuso que fueran los avilesinos los que eligieran el nuevo apodo y a esa idea se sumó LA NUEVA ESPAÑA. Durante el mes se septiembre, este periódico recibió más de un centenar de ideas que ha ido cribando hasta dejar la propuesta de Lidia Rodríguez como la ganadora. Rodríguez se llevará una versión reducida del autor de la escultura que luce en la esquina de las calles de La Estación y de Carreño Miranda desde 1997.

El apelativo de "La Monstrua" aparece por primera vez cuando el cuadro de Carreño de Miranda de la niña Eugenia Martínez Vallejo entra en el catálogo del Museo del Prado en 1827.

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