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La defensa de Natalio Grueso pide una revisión de la salud del exdirector general del Niemeyer

El exprogramador del teatro Español pasa de la prisiones portuguesas de Évora y Beja a la madrileña de Soto del Real

Natalio Grueso toma el coche que le esperaba a la salida de la prisión de Asturias en 2018.  | MIKI LÓPEZ

Natalio Grueso toma el coche que le esperaba a la salida de la prisión de Asturias en 2018. | MIKI LÓPEZ

Saúl Fernández

Saúl Fernández

Avilés

Natalio Grueso, el dramaturgo que antes de al teatro se dedicó a la programación cultural del Centro Niemeyer y de los teatros municipales de Madrid, pasó de la prisión de Évora –donde ingresó tras dos años y pico de fuga y su detención en la localidad del Algarve de Olhâo el pasado jueves– a la de Beja, que es la capital del distrito portugués del Baixo Alentejo. Tal y como adelantó LA NUEVA ESPAÑA, estará en Portugal hasta el próximo lunes. Entonces las autoridades policiales lusas lo entregarán a las españolas y estas, como también adelantó este periódico, le conducirán a la prisión madrileña de Soto del Real.

La razón de este traslado a la prisión madrileña se hace en cumplimiento de un criterio de la dirección general de Instituciones Penitenciarias que decide dónde internará a al presidiario en virtud de la proximidad al domicilio del reo, para evitar su desarraigo o porque necesite tratamiento médico.

Salud

La defensa de Grueso en España –la lleva el abogado Francisco Miranda– reclama una revisión médica de su cliente dado el Estado de salud en que se encuentra el anterior gerente del Niemeyer.

La presencia del director general del Niemeyer en una zona de veraneo de Portugal resultó sorpredente en medios consultados, en primer lugar por la capacidad económica de mantener la huida desde el punto de vista económico.

Natalio Grueso llevaba en busca y captura para su ingreso inmediato en prisión desde agosto de 2023. Antes, en 2020, el exdirector general del Centro Niemeyer fue condenado a cinco años por el delito continuado de malversación de caudales públicos en concurso medial con otro de falsedad en documento mercantil y oficial, y tres años más por el delito continuado societario.

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