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La noche que Robe dedicó "So Payaso" al Alcalde de Avilés

El único disco en directo de la banda incluye dos temas grabados en la antigua sala Quattro el 1 de noviembre de 1996

Entrada del concierto de «Extremoduro» en la sala Quattro de Avilés el 1 de noviembre de 1966.  | I. G.

Entrada del concierto de «Extremoduro» en la sala Quattro de Avilés el 1 de noviembre de 1966. | I. G.

Un "ring" del móvil me despertó a las 6.17 horas del miércoles, bastante antes de lo habitual. Un mensaje de WhatsApp me alertaba de algo que no me quería creer. "Murió Robe". A su lado, un emoticono identificado con la tristeza. Sí, así fue. Una especie de nudo en el estómago, una tristeza contenida, como si una parte de mí también dejara de existir. Roberto Iniesta Ojea, el extremeño que me había ayudado a hacer más pasajera mi adolescencia y gran parte de mi juventud, se había ido del mundo de los mortales una de las personas que había compuesto parte de la banda sonora de mi vida. No me lo quería creer.

Pronto comenzaron a aflorar recuerdos. La primera vez que escuché "Extremoduro", la primera cinta, el primer concierto de mi vida en mi pueblo, ese Avilés noventero. Esa mañana la pasé en casa, saqué varios cds de la estantería, todos de "Extremo" y todos anteriores a 2002. Escuché al menos cuatro y el último, era el más especial, el directo "Iros todos a tomar por culo", que salió a la venta en la primavera de 1997 pero estaba producido en 1996. Es más, dos temas ("De Acero" y "Correcaminos estate al loro") fueron grabados en Avilés, en la sala Quattro, en el primer concierto de mi vida y en el que Robe dedicó "So Payaso" al Alcalde de Avilés, el fallecido Agustín González, del PP.

Descubrí al grupo de Robe dos años antes o así, estudiaba 6.º de EGB. Mi primo Koki me dejó una cinta que tenía escrito "Robé (así con tilde y sin rigor alguno), mi pequeña historia" de una banda de nombre "Extremoduro". No tenía ni idea. Su poesía descarnada, su distorsión sucia, sus textos prohibidos, su rock distinto a otros que luego aprendí que habían decidido llamarlo "transgresivo", que transgrede. Y eso me atrajo más si cabe. "Extremoduro" me atrapó. Robe era uno de los míos, un chaval que buscaba una identidad musical y ese tío desaliñado de Plasencia ayudaba. Mi "hermano" Toni estaba en mi bando, como siempre, y desde el principio compartimos cintas, melodías y algún canturreo. También este miércoles repartimos las penas, cada uno la suya, que esto de perder referentes es muy personal. Bueno, al lío. Comenzamos a llenar nuestra discografía con discos, cassettes y demás. Fuimos juntos de viaje de estudios a Madrid en mayo de 1996 y allí me compré el "Agila" en cinta, claro. Todo sin tener ni idea que meses más tarde vería al grupo de mi corta vida de entonces en mi pueblo.

Pronto supimos que la fecha para el bolo en la sala Quattro era el 1 de noviembre. Qué paradoja. Escribo esto y estás muerto, Robe. Y ahí que fuimos Toni y yo a comprar la entrada, 1.500 pelas. Recuerdo que fuimos al concierto acompañados de mi primo Manu y sus colegas. Ya en el bolo, un punki en la puerta. Nosotros, unos enanos. Esa noche se unieron muchos astros. El primer concierto, el hecho de que fuera de Robe y compañía y muchos más, algunos se han perdido por el paso del tiempo y otros permanecen imborrables.

En aquellos tiempos en Avilés había una casa okupa, el Gaviluetu, y ya había recibido alguna que otra amenaza de cierre. La juventud reclamaba su espacio en un antiguo colegio público en desuso y le había dado forma de centro social, de sala de conciertos y reuniones de todas las izquierdas juntas y revueltas. Y funcionaba. Año y medio duró aquella experiencia. Un portavoz de aquel colectivo salió al escenario a leer un comunicado. Fue, creo recordar, en un breve descanso del concierto. Habló de los riesgos que sufría ese espacio autogestionado y nada más finalizar, Robe con su característica voz no dudó en dedicar la siguiente canción al Alcalde, al que consideraban culpable de la anunciada clausura. Ese tema fue "So Payaso", una canción que llegó a sonar hasta en la sopa e hizo que esta banda nacida en la marginalidad del rock comenzara a ser, como dicen los modernos, mainstream o muy popular, para el resto del mundo.

Pero también le dedicó otra a Agustín González, y de eso hay constancia sonora en la pista 4 de "Iros todos a tomar por culo", ese disco grabado en cuatro escenarios y hecho como un puzzle, con las mejores tomas sin importar el set list oficial de aquella gira. La pista 3, también grabada en Avilés, es "De acero" esa que reza en algún momento "¿Dónde estás? ¿Quién es quién? Si tú no vuelves, ¿dónde va a florecer?". Y dado que cada persona interpreta las canciones a su modo y en cada momento, me voy con otra de "Deltoya", "Relación convencional", que se pregunta eso de "¿Has visto alguna flor bailar los días que no sale el sol?". Ese día, el miércoles, ese sol dejó de brillar dentro de mí y tampoco me apetecía bailar. Y puestos a jugar, seguiremos en "La hoguera". Hasta siempre, siempre, siempre.

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