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El teatro Palacio Valdés acoge en febrero el estreno nacional de la obra póstuma de Adolfo Fernández

El popular actor terminó la adaptación de "Sensación térmica", eligió su elenco y ahora Vanessa Espín completará su trabajo en Avilés

Adolfo Fernández dirige a Adriana Ubani durante los ensayos de «Sensación térmica». | K PRODUCCIONES

Adolfo Fernández dirige a Adriana Ubani durante los ensayos de «Sensación térmica». | K PRODUCCIONES

Saúl Fernández

Saúl Fernández

Avilés

"Sensación térmica" es el título del montaje que tenía que haber estrenado el popular actor Adolfo Fernández en Avilés. Se basa en una novela de la escritora norteamericana Mayte López. Sin embargo, no podrá asistir a esa primera función. Este mismo viernes un cáncer –el segundo de su vida– acabó con su vida.

Pese a esta ausencia sobrevenida, Vanessa Espín, su codirectora, se hará cargo del trabajo de la función que Fernández tuvo que dejar sin terminar y así el viernes 27 de febrero de 2026, el teatro Palacio Valdés acogerá el estreno nacional de la obra póstuma de uno de los hombres de teatro más importantes del momento. Habrá doble función: el sábado 28 Manuela Vellés, Adriana Ubani y Claudia Galán repiten función. "Entiendo que el teatro es una aventura artesanal que sobresale por su pequeño mercado", contó en LA NUEVA ESPAÑA cuando presentó en Centro Niemeyer "La flaqueza del bolchevique", la versión que hizo de la novela de Lorenzo Silva. Fernández había nacido en Sevilla en 1958, se había criado en el País Vasco, murió en Perales Tajuña. Aparte de "La flaqueza del bolchevique", hizo "En la orilla" y le dieron el "Max" como corresponsable de la versión del libro en el que Rafael Chirbes noveliza la España de la corrupción.

También hizo "La charca inútil", de David Desola. Los tres espectáculos pasaron por Avilés. "Sensación térmica" iba a suponer el regreso de Fernández a la escena. Trabajó duro en el montaje: inició los ensayos, eligió el elenco... Vanessa Espín tiene que dar la forma definitiva a un espectáculo que, según explicó Fernández en el programa de mano, se basa en una novela que "tiene estructura teatral". Y añadió: "Sus capítulos, a modo de actos, nos llevan ágilmente del presente al pasado, y de nuevo al hoy. Así, a través de lo que fueron, sabemos lo que son. Tres mujeres jóvenes que se trasladaron a algún país del norte, estudian un máster y sobreviven precariamente en un mísero apartamento lleno de humedades y compartido con ratones".

Llegó a López, continuó, "sin búsqueda premeditada, sin intención prejuiciosa, en las únicas manos del azar". Y explicó: "Fui recalando durante los años pandémicos en lecturas de autoras que comparten algunas especificidades esenciales: son latinoamericanas, entre los 30 y 50 años, vividas, comprometidas, doctas, y son mujeres. Hablo de Fernanda Melchor, Brenda Navarro, Mónica Ojeda, Guadalupe Nettel, Wendy Guerra, Camila Sosa ".

Pero, al final, se quedó con Mayte López y Mayte López no puede estar más feliz: "Voy directa al grano: estoy fascinada con tu adaptación. Es una sensación muy extraña (en el mejor de los sentidos) la de ver cómo de pronto Alma, Lucía y Juliana cobran vida y tienen cuerpo: me encanta Juliana corriendo -volando- sobre la caminadora, me encanta el karaoke, me encanta ver colarse a esas ranas que no estaban (o no literalmente) en la novela, pero de las que recuerdo haber platicado en Madrid. Te cuento que mi personaje favorito es Alma: me parece hermoso cómo has sabido darle ese lugar fundamental desde el que la concebí a pesar de ser un personaje, en apariencia, secundario. Me encanta ver a Alma convertida un poco el alma de la puesta en escena (porque así estaba escrita)." Así que, en dos meses, los póstumo de Fernández estará vivo.

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