Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La defensa de Natalio Grueso advierte sobre su delicado estado de salud: "Tiene una enfermedad grave e incurable"

"Las limitaciones de los servicios médicos en prisión pueden acabar con su vida en cinco años", señala el abogado del exdirector del Niemeyer

Natalio Grueso, momentos antes de ser detenido en Portugal. | G. C.

Natalio Grueso, momentos antes de ser detenido en Portugal. | G. C.

Avilés

"Natalio Grueso tiene una enfermedad grave e incurable. Es una enfermedad que, bien tratada, con los medios de los que dispondría en la calle, puede darle una esperanza de vida de, tranquilamente, 20 años. Pero es también una enfermedad que con las limitaciones que tienen los servicios médicos de prisión podría acabar con su vida en cinco años". Así lo ha asegurado a LA NUEVA ESPAÑA Francisco Miranda, del despacho Vox Legis, el abogado del que fuera primer director del Niemeyer, condenado a ocho años de prisión por su gestión del centro cultural. Grueso, que llevaba más de dos años en paradero desconocido y fue arrestado el pasado 4 de diciembre en Portugal, se encuentra actualmente en el centro penitenciario de Badajoz, a la espera de su traslado a la cárcel en la que cumplirá su pena, "que habitualmente es la más próxima a su domicilio", por lo que en el caso del programador cultural y dramaturgo sería la madrileña de Soto del Real.

Grueso fue arrestado el pasado 4 de diciembre en la isla de Culatra, a pocos kilómetros de distancia del municipio de Olhâo, en el distrito de Faro, en el Algarve. Desde entonces y hasta este lunes, permaneció en prisión en Portugal. "No ha tenido la atención médica ni los medicamentos que necesitaba", explica Miranda, que visitó por primera vez a Grueso en la tarde-noche del lunes, mismo día en que fue trasladado al centro penitenciario de Badajoz. "Lo encontré un poco agotado y también nervioso, como estaría cualquier en su situación", detalla el letrado.

En su primer día en el centro penitenciario de Badajoz, Grueso fue explorado por el equipo médico de la cárcel. "Le están atendiendo y tratando muy bien", expresa Miranda, que no duda en señalar que su principal preocupación en este caso es la salud de su representado. "Su estancia en prisión le puede complicar su situación y llevarle a la muerte. Ese fue el motivo por el que Grueso decidió irse, porque temía por su salud", advierte el letrado que, eso sí, elude dar más detalles sobre el cuadro médico de Grueso.

Por el momento, Miranda elude hablar de la estrategia jurídica que seguirán ahora. "Lo primero es estudiar bien el caso", insiste, aunque no oculta que harán todo lo posible por evitar que la estancia entre rejas del dramaturgo y programado cultural se alargue. En este sentido, el jurista desgrana varios aspectos. "Por un lado, hay que tener en cuenta que ha sido condenado por unos hechos que tuvieron lugar en 2006. No tiene sentido que cumple la pena 20 años después de los hechos cuando, además, no había delinquido antes y después", argumenta.

Otro aspecto que podría ayudar a Grueso a evitar cumplir los ochos años de prisión entre rejas es su estado de salud. "La lejanía de los hechos y su situación son dos aspectos que me parecen fundamentales. Para mí, su entrada en prisión es algo excesivo, y el ordenamiento jurídico contempla excepciones a estos casos", argumenta.

Grueso permanece internado en la prisión de Badajoz. "Por ahora no hay fecha para su traslado", asegura el letrado sobre el cambio de centro penitenciario, que se hará en base al domicilio del penado. En este caso, la última residencia conocida del que fuera primer director del Niemeyer está en Madrid, por lo que lo más probable, según su abogado, es que acaba ingresando en la cárcel madrileña de Soto del Real.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents