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Avilés mantiene viva la ilusión para el Niño tras el fiasco del Gordo de Navidad: la "esperanza" (y una boda muy especial) como consuelo

Los avilesinos han vivido el día del sorteo como "uno más" salvo para la pareja formada por Adrián Tranche y Ana Martínez, que celebraron su enlace en el Ayuntamiento: "Es la fecha ideal, no queríamos olvidarlo"

Ana Martínez y Adrián Tranche

Ana Martínez y Adrián Tranche / Miki López

Avilés

La suerte no le sonrió a los avilesinos en el sorteo de la Lotería de Navidad de este año. Al contrario que en 2024, ninguna de las administraciones de lotería de Avilés han podido repartir alguno de los grandes premios.

Pero, a falta de millones, hubo besos y amor. Eso es lo que pensaron Adrián Tranche, leonés, y Ana Martínez, avilesina. Mientras gran parte de España se comía las uñas para ver si la suerte les sonreía en el sorteo de la lotería de Navidad, esta pareja acudió al Ayuntamiento de Avilés con un objetivo totalmente diferente: casarse. “La fecha es ideal para que nunca se nos olvide el aniversario”, confiesa el ya matrimonio, con un décimo en la mano.

“No es algo que tuviésemos planeado, la verdad. Teníamos claro que nos queríamos casar en invierno, porque eran las fechas que mejor nos cuadraban, y cuando estuvimos mirando días escogimos el de la lotería, para no olvidarnos nunca”, comenta la pareja, que reconoce que, por parte del novio, son unos grandes amantes de esta jornada. “Su familia tiene mucha tradición de la Lotería, se sientan por la mañana con chocolate con churros a ver el sorteo. Los churros no los han perdonado, pero este año no han podido quedarse a ver todo el sorteo”, dice Martínez entre risas.

Vendedores ambulantes de la Plaza de Abastos el día de la lotería de Navidad

Vendedores ambulantes de la Plaza de Abastos el día de la lotería de Navidad / Miki López / LNE

Además, da la casualidad de que Tranche es de una de las zonas más agraciadas en esta edición. “Mi padre siempre compra la lotería en la administración que este año ha tocado el Gordo. Ahora a nosotros la lotería nos tocará todos los años, aunque no nos lluevan los millones”, afirmó el leonés.

No perder la esperanza

La gente no pierde la ilusión por participar "porque a alguien siempre le toca", explicó Tino Rúa, en el mercado de los lunes de Avilés, que este año tocó en día de Lotería. Rúa afirmaba haber gastado "bastante dinero" en lotería para el sorteo de 2025. Y es que, aunque muchas de sus papeletas fueran de poco valor, nunca se pierde la esperanza para que llegue un "pellizquín".

Comprar décimos de lotería muchas veces va más allá de probar suerte, si no que es cosa de tradición. Como excusa para verse y compartir un buen rato en las fechas navideñas, amigos quedan en hacerse con un par de participaciones y así, si toca, poder "compartir alegría". En el caso de Laura Cordero, su familia siempre juega "de forma conjunta entre compañeros de empresa". También cuenta que cuando se van de vacaciones en verano por España "cogemos un décimo en la ciudad que hayamos visitado, es algo de todos los años".

Otro caso es el de David Jiménez, quien se encontraba en uno de los puestos situados en la plaza del mercado mientras sucedía el sorteo y con el Gordo ya repartido. Contaba con "cuatro o cinco décimos" para esta ocasión. Aseguró que mantiene la ilusión, pues "no hay que perderla". Sin embargo, cuando llega el 22 de diciembre, nunca piensa que le pueda tocar.

David Jiménez hizo alusión a lo que hoy en día se conoce como "fomo", cuyas siglas significan en inglés "fear of missing out", es decir, miedo a perderse algo. Ya sea el décimo que se comparte entre compañeros de trabajo, el que se vende en el bar "de toda la vida" o las participaciones de los distintos grupos deportivos, muchos acaban comprándolo "no vaya a ser que toque y yo me quede sin él", como comentó Victoria Barriga.

Aun así, siempre hay gente que no se deja llevar por ese sentimiento tan peculiar y deciden no formar parte del grupo. Es el caso de Elvira Rodríguez, quien dijo que "si yo no lo compro y toca, es porque no estaba hecho para mí".

El día del sorteo de la Lotería de Navidad transcurre con normalidad para muchos de los vecinos de Avilés. Laura Cordero no suele estar pendiente del sorteo, pero sí que "me entretiene comprobar si este año ha tocado algo o no en los números que hemos comprado", menciona. En el caso de David Jiménez, Elvira Rodríguez y Victoria Barriga se trata de "un día más", otras personas como Tomás García ven este juego como algo "injusto y un engaño", así que no participa pero asegura que "respeto que cada persona haga lo que quiera". Tino Rúa normalmente pone la televisión y mira si ha salido un premio importante. "Este año el Gordo terminó en dos, así que me puse a mirar si de todas las papeletas que tengo alguna tenía la misma terminación. El resto lo miro después por la tarde", detallaba Rúa.

La celebración en la tienda de Bimba y Lola de Avilés

La celebración en la tienda de Bimba y Lola de Avilés / Miki López

Finalmente, Asturias recibió en total 122.000 euros repartidos en dos quintos premios y un tercer premio en cuatro administraciones de lotería situadas entre Oviedo y Gijón. La suerte de Avilés se concentró en la tienda de Bimba y Lola, situada en la calle de la Cámara, pues el número proporcionado por la compañía a sus trabajadoras a nivel nacional fue agraciado con el segundo premio: el 70048, dotado con 1.250.000 euros a la serie.

Mucho reparto y poco premio

En general, la suerte ha pasado de largo por la comarca avilesina, que se ha quedado solo con migajas, y pocas, de algún premio. Lo que más, pedreas (cinco euros por cada euro jugado): la Cofradía de San Juan Evangelista de Avilés, por ejemplo, obtuvo 12,50 euros por papeleta (cien al décimo) del número 43293.

La Hermandad de la Santa Cruz ganó el mismo premio con distinto número, el 92648. Este lunes desde este colectivo agradecían a todos los que colaboraron en la venta y distribución de la lotería. En este caso, las papeletas iban con donativo, que se estregará a Cáritas de San Nicolás de Bari y a “El Ángel de Javi”. Otra pedrea se fue para el Navarro Club de Fútbol.

En estos tres casos se trata de papeletas muy repartidas tanto en el ámbito deportivo como religioso y cultural. En Avilés quienes más celebraban eran las tres empleadas de Bimba y Local en la ciudad, con premio (un segundo) en el número de empresa. Las agraciadas finalizaron su turno de trabajo de mañana y compartieron mesa y mantel en Sabugo para celebrar el “pellizquín” de Navidad.

El único negocio de la ciudad donde se celebró un premio del "Gordo" de Navidad, en la tienda de la cadena "Bimba y Lola" de la calle la Cámara.

El único negocio de la ciudad donde se celebró un premio del "Gordo" de Navidad, en la tienda de la cadena "Bimba y Lola" de la calle la Cámara. / Miki López

Nada que ver el premio, no obstante, con el año 2021 cuando la Lotería de Navidad regó de millones Avilés y también Corvera. Entonces se vendieron 600 décimos del 89.109 en la administración de la calle Fernández Balsera, en pleno centro de Avilés y uno en la administración de la calle Jovellanos, en Las Vegas (Corvera). En total, 3.606.000 euros. Una buena parte de aquel premio recayó en el Club Judo Avilés, ya que era el número que llevaban para aquella Navidad. Carlos Zapico, de la citada administración, reconocía este lunes que, pese a que la suerte ha pasado de largo en la comarca, los avilesinos no cejan en su empeño con la ilusión puesta ahora en el Niño. “Lo normal es cambiar lo jugado, si es un premio de veinte euros, por otro décimo. Y si hay un premio de cien es habitual que se guarden veinte y los otros ochenta se gasten”, reconoció el lotero, que a primera hora de la tarde ya tenía a clientes a la puerta para cobrar sus premios.

Dulce despedida en el Yumay

Esta administración no fue la única que repartió suerte en la ciudad en los últimos años. En 2007, Avilés dio otro importante premio y la calle de Rivero se transformó en la milla del oro: se repartieron 45 millones de euros con el número 06381 y, como curiosidad, 1,373 millones más en una Primitiva. En 2006 la suerte de la Lotería de Navidad también se dejó ver por Miranda y un barrio del Alfaraz entonces recién parido. O en 2013, cuando Avilés se llevó el “Gordo” con el número 62.246 (400.000 euros por décimo), vendido en Maspalomas.

Esta vez la suerte no ha sonreído en Avilés. En Corvera, Castrillón, Gozón, Soto del Barco e Illas tampoco se repartieron grandes cantidades de dinero, aunque sí muchas pedreas, cuyas cantidades están aún por cuantificar.  Ana Tamargo, lotera de la administración número 1 de Avilés, reconocía como su colega de Fernández Balsera que a los avilesinos les gusta jugar a la lotería del Niño “porque son premios más repartidos”. Aunque señalaba que la falta de premios en el sorteo de Navidad “desmoraliza bastante”. “Es como si quitaran a Asturias del mapa de premios”, lamentó. El sorteo de Navidad dejó más sinsabores que sobremesas festivas en Avilés. En la sidrería Yumay, que cerrará el próximo 31 de diciembre, tras 50 años de historia, tocó lo puesto en los décimos del negocio, que "volaron" este año. La suya será una despedida ligeramente endulzada.

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